Buenos días a todas en el ecuador de la semana. Hoy vengo a desahogarme por un asunto familiar que ocurrió el otro día y me demostró qué racistas podemos llegar a ser por desconocimiento. Bien, no sé si recordáis que os hablé hace unos meses en esta entrada sobre el carácter de mis abuelos, y cómo muy a mi pesar no sentía mucho afecto porque ellos se lo han ganado, por mis abuelos P. y C. padres de mi madre. A pesar de todo me apena mucho la situación por la que están pasando.
En todos lados se cuecen habas y en todas las familias hay un garbanzo negro, en mi familia es mi tío S. hermano de mi madre. Por su mala cabeza y mala visión en los negocios, se vio con una mano delante y otra detrás tras su separación, estaba endeudado hasta los ojos y pidió dinero a mis abuelos, diciéndole que si no pagaba los iban a meter en la cárcel. Mis abuelos con su piso pagado y la pensión bastante buena y más para vivir en un pueblo, se vieron de repente sin un duro en el banco, con su piso hipotecado. Todos sabemos, que por impago no te meten en prisión, te embargan, te endeudas pero no te meten en prisión. Cada vez que ha tenido una trampa económica ha acudido a sus padres, llegándose a llevar incluso, el calcetín de los ahorros que todos podemos tener, porque llegaba allí y les decía a mis abuelos que vivía en la indigencia...
La situación actual es que mi abuelo tiene una demencia muy grande y usa pañales, es una persona totalmente dependiente, y mi abuela aunque es más autónoma tampoco está para mucho. El ayuntamiento les paga por la ley de dependencia una chica que va 1 hora por las mañanas de lunes a viernes y les pone el desayuno y poco más. En el pueblo viven 4 hijos que se reparten dormir cada uno una noche, dos levantan a mi abuelo por la mañana y le visten y los otros dos van los domingos a ponerles la cena. Cada semana uno de los otros tres hijos que viven en Sevilla, va el fin de semana completo (de viernes a domingo por la tarde), y entre semana por las tardes desde hace bastantes meses tienen a una chica rumana que está con ellos de 5 a 10 de la noche. Esta chica a la que llamaremos Ivana, tiene 2 hijos y la carrera de económicas en su país. Va de lunes a viernes sea festivo, llueva o truene, y a veces a pesar de que sabemos que no le gusta dejar a sus hijos solos porque son adolescentes, se ha quedado alguna noche a dormir cubriendo el turno de alguno de mis tíos, por la irrisoria cantidad de 30€ la noche.
Lo primero que os tendría que haber dicho es que los 7 hermanos no pagan el sueldo de Ivana pero TODOS se benefician. Por supuesto el garbanzo negro si vive en la indigencia cómo va a pagar¡¡¡¡ y mis otros dos tíos que no pagan supuestamente es porque no se lo pueden permitir. Viven de un negocio común allí en el pueblo en el que trabajan ellos dos y sus mujeres, uno de ellos no tiene hijos, y el otro tiene dos, uno de los cuales aunque vive con ellos es independiente económicamente... Yo no voy a entrar en la economía de nadie, pero si cuando se han ido de vacaciones han pagado a Ivana los 30€ correspondientes a sus noches, en serio no pueden poner 20-30€ al mes? El problema radica en que Ivana no les gusta porque es rumana y sus mujeres desde el minuto uno, dijeron que a sus padres los debe de cuidar uno, no ninguna mujer extraña.... A ver cómo cojones se hace eso si todos tienen que trabajar, casa, hijos y problemas que atender, y ya, pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron de que era rumana y dijeron que las rumanas son unas guarras (de sucias). Perdona?? A Cuántas rumanas conoces tú para basarte en eso?
Mi abuelo a pesar de su demencia y de que muchas veces se olvida de su propio nombre, el de Ivana no lo suelta a ninguna hora... Oyes a Ivana que le habla, P. bonito te voy a tapar con la mantita que tienes las manos frías, Te voy a poner unos calcetines que tengas los pies calentitos, hasta nos dijo que compráramos otra marca de picos porque no los podía masticar¡¡¡ Y cuando está rebelde, con mucho cariño le da de comer... Si se sienta en el salón con ellos un ratito, mi abuelo le dice que ponga la silla más cerca de él, y se la come a besos...... Estas Navidades mi abuelo le preguntó a Ivana si el 24 se iba a ir a cenar con ellos, Ivana le dijo, pero no te acuerdas de que yo tengo dos niños?? Y mi abuelo le dijo, pues que se vengan también.... Y a Ivana se le cayeron dos lagrimones de la emoción, porque en mi pueblo solo tiene a sus hijos, y de su boca ha salido que quiere a mis abuelos como si fueran los suyos. Pues a pesar de TODO, mis tios siguen hablando mal de Ivana y malmetiendo.
Ayer grabaron en un audio a mi abuela con el móvil que estaba protestando porque había mandado a la cuidadora a por suero fisiológico a la farmacia y la tipa dijo que no iba. Mi abuela, que con 89 años no se acuerda de lo que ha desayunado, ni a qué día estamos, mi abuela de la que nos hemos reído toda la vida porque no hay una vez que nombre bien a alguien por su nombre. Mi tío antes de preguntar si es la cuidadora de la mañana o de la tarde, le dice que ha sido Ivana, mi abuela le dice que sí pero acto seguido dice que va por la mañana, y mi tío le dice que no, que Ivana va por la tarde... La conversación es como que Ivana les trata mal, la realidad es MUY distinta.
Primero, si a tí no te gusta Ivana y tu no la pagas, qué cojones haces hablando y no te callas?? Segundo, Con qué derecho grabas a tu madre de 89 años sin su consentimiento manipulando la conversación? Lo que pasó en realidad fue lo siguiente: Ivana llamó a mi tía y le dijo que tenía que hablar urgentemente con ella, mi tía y mi madre pensando ale, ya se ha cansado de la mandona-sargento de nuestra madre. Sabéis qué quería Ivana? Darle las quejas de la chica de la mañana, concretamente de la que va dos días, que dice que lleva toda la semana sin cambiarle la ropa a mi abuela, que llega con sus hijos y les dice que se tiene que ir pronto, que deja las camas sin hacer y si ve que mi abuelo ha manchado la almohada le da la vuelta, y que a mi abuela le pone magdalenas en vez de tostadas por ir más rápido.... Y ENCIMA, le deja una notita a Ivana diciendo que vaya ella por el suero fisiológico que a ella no le ha dado tiempo. ¿Qué pasa? Que Ivana se cabreó y dijo que ella iba a donde hubiera que ir si se lo mandaban mis abuelos o sus hijos, pero NO la otra caradura, y se lo dijo a mi abuela enfadada, y eso era lo que estaba contando en el audio, pero mi tío manipuló la conversación.
No me gusta prejuzgar ni que se prejuzgue. Si mis tíos son unos calzonazos que hacen lo que les dicen sus mujeres, y sus mujeres unas catetas que no han salido de Andalucía y no progresan, qué pasa? Si es rumana como si es china, mis abuelos están encantados con ella y mi abuela dice que tienen la casa ahora con ella, más limpia que nunca. Cuando Ivana va al Mercadona para casa de mis abuelos, son sus hijos quienes le ayudan a cargar la compra, les dan las buenas noches a mis abuelos y se van. Un día mi abuela quiso darles un euro y solamente lo aceptaron cuando su madre les dio consentimiento después de mucho insistir en que ellos no tenían que darles ningún dinero......
Progresemos por favor, progresemos.
PD: Menos mal que nadie de mi entorno sabe que tengo blog
Mostrando entradas con la etiqueta abuelos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abuelos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 27 de enero de 2016
miércoles, 28 de octubre de 2015
DE LO QUE SE SIEMBRA SE RECOJE
Hola a todos muy buenos días de miércoles. Hoy vengo a compartir con vosotros una reflexión que me ronda por la cabeza desde hace algunas semanas, y es sobre los abuelos. Mis abuelos paternos eran bastante mayores cuando yo nací, a pesar de todo, mi abuelo A, capitán de la guardia civil, señor de personalidad férrea e impertérrita donde las haya y de un carácter tremebundo supo ganarse un sitio en mi corazón (o yo en el suyo). Hay quien dice que lo mío fue una raya en el agua y que vine a despertar en él instintos y sentimientos nunca antes demostrados (cosa muy extraña porque tenía ya 11 nietos y 2 bisnietos). Mi abuelo A estuvo bastantes años en cama y enfermo deteriorándose, a pesar de todo, cuando no le salía la voz del cuerpo y yo tenía unos 5 años, comenzó a cantarme canciones de Nino Bravo "al partirr un beso y una flor, un te quiero una caricia y un adióssss".... desde entonces escucho a Nino Bravo y algo vibra dentro de mí, evocando a ese señor que infundía miedo por su carácter y del que por mi edad cuando se fue, guardo pocos pero MUY gratos recuerdos. Y no solo eso, me daba dinero a escondidas de mis hermanos y primos, me contaba historias de cuando mi padre y mis tías era pequeños, y... jugaba conmigo a las tiendas. Era una chorrada de juego absolutamente imaginario entre él y yo, pero jugaba conmigo, a pesar de estar en pijama consumiéndose poquito a poco, y para mí era lo más.
Su mujer, mi abuela A, era la ABUELA por antonomasia y la echaré de menos todos los días de mi vida. Nos daba dinero a todos sus nietos por igual, en Navidad, santo, cumpleaños, y los fines de semana que íbamos a verla, aunque entre la mayor y yo hubiera veintitantos años de diferencia, le encantaban los chistes (sobretodo si eran verdes) sentía absoluta adoración por su niño del alma (mi padre), era la tía más cachonda del universo que disfrutaba meándose de risa literalmente cuando por Navidad llegábamos todos, y brindando con lambrusco haciéndose la borracha (era la risión padre). Y siempre me hacía leerle las notas del cole, nunca olvidaré esos oles efusivos que me gritaba y luego le decía a mi padre que ay qué ver lo lista que yo era, que seguro que de mayor iba a fundar un colegio.... (Espero no haberla decepcionado a nivel académico-laboral). Cuando mi abuelo murió, ella supo seguir adelante como luchadora nata que fue, y aprendió a ser feliz disponiendo a su antojo del dinero que le había dejado su marido, dejando el pueblo en verano y yéndose a Sevilla y a la playa con su niña y con su niño, de los paseos en silla de ruedas en su última etapa, de sus imitaciones a la reina madre de Inglaterra, de las pagas semanales a escondidas de mi padre, de sus canciones y sus frases célebres que aún nos hacen reír, de lo que disfrutó de la vida a pesar de lo mal que la trató arrebatándole 2 hijos menores de tres años, y un tercero que salió Guardia Civil como mi abuelo y que murió en un accidente de tráfico en acto de servicio...
Mis abuelos maternos aún viven. Mi abuela C no ha sabido ser buena madre ni mucho menos abuela. Mi madre ahora que es madre y abuela me lo reconocía el otro día: jamás les ha dado cariño a sus hijos, ni les ha educado, ni un beso, ni un te quiero jamás, lo único que sabía hacer era reñir y mandar, no ha sabido hacerlo de otra forma. Mi madre ha recibido más cariño de sus tías y su abuela (por parte de padre y con las que vivían) que de su propia madre, y el otro día me decía que para ella su madre no "era lo más grande". Cuando ya salía con mi padre al ser la segunda de 7 hijos mi abuela le decía: Hasta que no vistas a los pequeños no te vas¡¡ Mi madre que de buena siempre ha sido tonta, lo tomó como una obligación, que digo yo, si mi abuela había decidido tener 7 hijos no tenía porqué implicar al resto en su crianza, y que le podía decir lo mismo, de buenas maneras.... Aunque con los años ha reconocido que mi madre fue una niña muy buena y jamás dió que hacer.
Mi abuelo P. siempre ha sido un hombre de muy poco carácter, tampoco ha sido nunca expresivo ni cariñoso, aunque con mi madre siempre ha tenido algo especial... y de vez en cuando, cuando ella era pequeña, le cogía la mano y se la apretaba en señal de afecto... Conforme mi madre fue haciéndose mayor mi abuelo le contaba sus cosas y preocupaciones y le daba las quejas del carácter sargentón y dominante de mi abuela... él nunca supo ponerse en su sitio ni frenara mi abuela... y por ello mi madre le daba lo que podía a final de mes cuando se puso a trabajar y le ayudó todo lo que pudo a su padre a pagar las facturas ... Como abuelos, los dos han dejado bastante que desear: cuando éramos pequeños nos regalaban por Navidad (porque en Reyes nunca estábamos en el pueblo) y cuando ya supimos que la magia de la Navidad no era tal, algunos años después (que prolongó sustituyendo ese regalo por dinero) se terminó. Mi abuela nos ha contado historias y ha hecho de canguro, pero jamás ha sido detallista ni cariñosa, ni nos ha dicho te quieros, ni jamás nos ha pedido un beso, ni nada de nada, de hecho ha sido siempre muy regañona y tiene una frase lapidaria que ya no dice, pero que ha marcado nuestra infancia y era: "Prepárate a morir" En plan: como hagas esto o aquello, prepárate a morir... Ella siempre ha dicho una frase respecto a su familia, que decía: "qué dedo me corto que no me duela"... Con el tiempo TODOS nos hemos dado cuenta de que eso no era así y había unos dedos que le dolían más que otros... Y que había nietos a los que llamaba por su cumpleaños/ santo y otros no, y que si ibas a verla te estaba hablando todo el tiempo de los mismos y no se interesaba por tí.... De mi abuelo no tengo ningún recuerdo bonito o especial aunque siempre ha sido muy prudente y políticamente correcto.
Ahora que mi abuela vive sus 89 años empieza a su manera a mostrar algún afecto y cuando me ve me dice: qué alegría que hayas venido¡¡ Sigue siendo igual de sargento que siempre pero eso ya no lo vamos a cambiar... Mi abuelo P. a falta de un mes para cumplir 89, vive sus últimos momentos pues está bastante delicado y no sabemos cuánto durará. Se está consumiendo poco a poco y da pena verlo esquelético y con la cabeza perdida...Mi madre lo está pasando mal porque no deja de ser su padre y porque ella siempre se ha sabido su ojito derecho a pesar de todo, y ahora él ha decidido no esconderlo... Por un lado me da pena única y exclusivamente por mi madre, por otro me da un poco igual. Los dos han sido personas que han tenido mucha suerte porque han recogido en su vida (con sus hijos y nietos), más de lo que han sembrado. Por un lado pienso que si tan descarados han sido mostrando afecto más por unos que por otros, ahora les debían de zurcir con hilo verde, por otro, me siento mal pensando así por mi madre.... Aunque verdaderamente creo que si no han sembrado en su vida, NO pueden pretender recoger ahora porque se lo han ganado a pulso... No han sido ni son malas personas pero no han sabido hacerlo de otra forma.
Mi madre físicamente es un calco de la suya, en la forma de ser, por suerte mis hermanos y yo tenemos los mejores padres del mundo, nos quieren y lo han demostrado, nos han educado, dado cariño, enseñado a ser buenas personas, siempre están ahí y desde luego sí puedo decir a boca llena que "una madre es lo más grande que hay"... Como abuela mi madre es horrible: juega y se tira al suelo con sus nietos, les consiente, les canta, y mis sobrinos se desviven por ella... Arguipaco es un poco como su padre (mi abuelo A.) protestón y de carácter algo difícil a veces y bastante independiente cuando está cansado, pero que le cuenta historias a sus nietos, les enseña valores, les da chuches y gasta bromas, y a sus nietos les encanta cocinar con él.
Su mujer, mi abuela A, era la ABUELA por antonomasia y la echaré de menos todos los días de mi vida. Nos daba dinero a todos sus nietos por igual, en Navidad, santo, cumpleaños, y los fines de semana que íbamos a verla, aunque entre la mayor y yo hubiera veintitantos años de diferencia, le encantaban los chistes (sobretodo si eran verdes) sentía absoluta adoración por su niño del alma (mi padre), era la tía más cachonda del universo que disfrutaba meándose de risa literalmente cuando por Navidad llegábamos todos, y brindando con lambrusco haciéndose la borracha (era la risión padre). Y siempre me hacía leerle las notas del cole, nunca olvidaré esos oles efusivos que me gritaba y luego le decía a mi padre que ay qué ver lo lista que yo era, que seguro que de mayor iba a fundar un colegio.... (Espero no haberla decepcionado a nivel académico-laboral). Cuando mi abuelo murió, ella supo seguir adelante como luchadora nata que fue, y aprendió a ser feliz disponiendo a su antojo del dinero que le había dejado su marido, dejando el pueblo en verano y yéndose a Sevilla y a la playa con su niña y con su niño, de los paseos en silla de ruedas en su última etapa, de sus imitaciones a la reina madre de Inglaterra, de las pagas semanales a escondidas de mi padre, de sus canciones y sus frases célebres que aún nos hacen reír, de lo que disfrutó de la vida a pesar de lo mal que la trató arrebatándole 2 hijos menores de tres años, y un tercero que salió Guardia Civil como mi abuelo y que murió en un accidente de tráfico en acto de servicio...
Mis abuelos maternos aún viven. Mi abuela C no ha sabido ser buena madre ni mucho menos abuela. Mi madre ahora que es madre y abuela me lo reconocía el otro día: jamás les ha dado cariño a sus hijos, ni les ha educado, ni un beso, ni un te quiero jamás, lo único que sabía hacer era reñir y mandar, no ha sabido hacerlo de otra forma. Mi madre ha recibido más cariño de sus tías y su abuela (por parte de padre y con las que vivían) que de su propia madre, y el otro día me decía que para ella su madre no "era lo más grande". Cuando ya salía con mi padre al ser la segunda de 7 hijos mi abuela le decía: Hasta que no vistas a los pequeños no te vas¡¡ Mi madre que de buena siempre ha sido tonta, lo tomó como una obligación, que digo yo, si mi abuela había decidido tener 7 hijos no tenía porqué implicar al resto en su crianza, y que le podía decir lo mismo, de buenas maneras.... Aunque con los años ha reconocido que mi madre fue una niña muy buena y jamás dió que hacer.
Mi abuelo P. siempre ha sido un hombre de muy poco carácter, tampoco ha sido nunca expresivo ni cariñoso, aunque con mi madre siempre ha tenido algo especial... y de vez en cuando, cuando ella era pequeña, le cogía la mano y se la apretaba en señal de afecto... Conforme mi madre fue haciéndose mayor mi abuelo le contaba sus cosas y preocupaciones y le daba las quejas del carácter sargentón y dominante de mi abuela... él nunca supo ponerse en su sitio ni frenara mi abuela... y por ello mi madre le daba lo que podía a final de mes cuando se puso a trabajar y le ayudó todo lo que pudo a su padre a pagar las facturas ... Como abuelos, los dos han dejado bastante que desear: cuando éramos pequeños nos regalaban por Navidad (porque en Reyes nunca estábamos en el pueblo) y cuando ya supimos que la magia de la Navidad no era tal, algunos años después (que prolongó sustituyendo ese regalo por dinero) se terminó. Mi abuela nos ha contado historias y ha hecho de canguro, pero jamás ha sido detallista ni cariñosa, ni nos ha dicho te quieros, ni jamás nos ha pedido un beso, ni nada de nada, de hecho ha sido siempre muy regañona y tiene una frase lapidaria que ya no dice, pero que ha marcado nuestra infancia y era: "Prepárate a morir" En plan: como hagas esto o aquello, prepárate a morir... Ella siempre ha dicho una frase respecto a su familia, que decía: "qué dedo me corto que no me duela"... Con el tiempo TODOS nos hemos dado cuenta de que eso no era así y había unos dedos que le dolían más que otros... Y que había nietos a los que llamaba por su cumpleaños/ santo y otros no, y que si ibas a verla te estaba hablando todo el tiempo de los mismos y no se interesaba por tí.... De mi abuelo no tengo ningún recuerdo bonito o especial aunque siempre ha sido muy prudente y políticamente correcto.
Ahora que mi abuela vive sus 89 años empieza a su manera a mostrar algún afecto y cuando me ve me dice: qué alegría que hayas venido¡¡ Sigue siendo igual de sargento que siempre pero eso ya no lo vamos a cambiar... Mi abuelo P. a falta de un mes para cumplir 89, vive sus últimos momentos pues está bastante delicado y no sabemos cuánto durará. Se está consumiendo poco a poco y da pena verlo esquelético y con la cabeza perdida...Mi madre lo está pasando mal porque no deja de ser su padre y porque ella siempre se ha sabido su ojito derecho a pesar de todo, y ahora él ha decidido no esconderlo... Por un lado me da pena única y exclusivamente por mi madre, por otro me da un poco igual. Los dos han sido personas que han tenido mucha suerte porque han recogido en su vida (con sus hijos y nietos), más de lo que han sembrado. Por un lado pienso que si tan descarados han sido mostrando afecto más por unos que por otros, ahora les debían de zurcir con hilo verde, por otro, me siento mal pensando así por mi madre.... Aunque verdaderamente creo que si no han sembrado en su vida, NO pueden pretender recoger ahora porque se lo han ganado a pulso... No han sido ni son malas personas pero no han sabido hacerlo de otra forma.
Mi madre físicamente es un calco de la suya, en la forma de ser, por suerte mis hermanos y yo tenemos los mejores padres del mundo, nos quieren y lo han demostrado, nos han educado, dado cariño, enseñado a ser buenas personas, siempre están ahí y desde luego sí puedo decir a boca llena que "una madre es lo más grande que hay"... Como abuela mi madre es horrible: juega y se tira al suelo con sus nietos, les consiente, les canta, y mis sobrinos se desviven por ella... Arguipaco es un poco como su padre (mi abuelo A.) protestón y de carácter algo difícil a veces y bastante independiente cuando está cansado, pero que le cuenta historias a sus nietos, les enseña valores, les da chuches y gasta bromas, y a sus nietos les encanta cocinar con él.
viernes, 16 de octubre de 2015
PRIMER TRASPLANTE DE HÍGADO DE UNA ABUELA VIVA A SU NIETO EN ESPAÑA
Muy buenos días de viernes (que no san viernes) a todos. Hoy vengo con un tema positivo y optimista para despedir la semana. Hemos sabido que se ha producido en nuestro país el primer trasplante de hígado de una abuela viva a su nieto realizado con éxito. La intervención se realizó hace poco más de tres meses en el hospital Reina Sofía de Córdoba, centro de referencia nacional en lo que se refiere a intervenciones de trasplantes.
Juan José nació con una atresia de vías biliares extrahepática, una de las principales patologías que motiva el trasplante en la infancia, y que hacía imposible su supervivencia si no se sometía a esta intervención. Los padres del pequeño no eran compatibles con su hijo, por lo que Francisca Fuentes (abuela materna del pequeño) se ofreció para ser donante de su nieto. Abro inciso para deciros que por si no lo sabéis, el hígado es un órgano que se regenera solo, por lo tanto, pueden cortar un trozo (de cara a que se encuentre parcialmente dañado por una posible enfermedad, o como en este caso, para donar un trozo a otra persona) sin que suponga mayor problema para la persona.
Los médicos se sorprendieron bastante con la actitud de Francisca, ya que normalmente en estos casos, son los progenitores los que donan, pero tras un examen exhaustivo y diversas pruebas, concluyeron que Francisca de 55 años, era compatible y tenía un hígado adecuado, y en óptimas condiciones para someterse a la intervención.
Ésta se produjo el pasado 24 de junio, y fue llevada a cabo por un equipo de 30 personas repartidas en dos quirófanos distintos (uno para Francisca y otro para Juan José). A Francisca se le extrajo tan sólo el 20% de su hígado, que posteriormente fue trasplantado al pequeño, que por entonces era un bebé de sólo 9 meses. La intervención fue un completo éxito, a los cinco días Francisca salió del hospital y su nieto tan sólo dos semanas después. Hoy están completamente recuperados, y se desplazan desde su Carboneras natal (Almería) hasta Córdoba para las revisiones rutinarias.
La abuela resta importancia al asunto diciendo que se ha recuperado perfectamente y sin ninguna molestia, y que este gesto no le ha perjudicado en nada, que gracias a ello ha llevado a su casa una "felicidad que antes no había" y "que si tuviera que volver a hacerlo lo haría sin pensarlo" porque cualquier pequeño sacrificio compensa la dureza y el nerviosismo de estar en una lista de espera. Además según ha manifestado el director del área de trasplantes hepáticos del Reina Sofía, Javier Briceño, en este caso se descartaba la alternativa de un donante cadáver.
La verdad es que es una historia preciosa con final feliz y un acto de generosidad tremendo por parte de esta abuela hacia su nieto y su hija. Es sorprendente ver que con sólo un 20% de un órgano vital puedessalvar darle vida a otra persona sin que a tí te suponga mucho más que unas cuantas pruebas médicas y la satisfacción tan grande de saber que has dado vida, no sólo a una persona sino a una familia entera.
Una de las cosas buenas que tenemos los españoles es que somos bastante solidarios en general, y nuestro nombre suele estar unido al de los trasplantes. Desde luego yo siempre he dicho que si alguna vez me pasa algo y se puede, donen mis órganos porque me encantaría ayudar a alguien.
¿A qué mola despedir la semana con una noticia tan buen rollera? Que paséis buen fin de semana.
Juan José nació con una atresia de vías biliares extrahepática, una de las principales patologías que motiva el trasplante en la infancia, y que hacía imposible su supervivencia si no se sometía a esta intervención. Los padres del pequeño no eran compatibles con su hijo, por lo que Francisca Fuentes (abuela materna del pequeño) se ofreció para ser donante de su nieto. Abro inciso para deciros que por si no lo sabéis, el hígado es un órgano que se regenera solo, por lo tanto, pueden cortar un trozo (de cara a que se encuentre parcialmente dañado por una posible enfermedad, o como en este caso, para donar un trozo a otra persona) sin que suponga mayor problema para la persona.
Los médicos se sorprendieron bastante con la actitud de Francisca, ya que normalmente en estos casos, son los progenitores los que donan, pero tras un examen exhaustivo y diversas pruebas, concluyeron que Francisca de 55 años, era compatible y tenía un hígado adecuado, y en óptimas condiciones para someterse a la intervención.
Ésta se produjo el pasado 24 de junio, y fue llevada a cabo por un equipo de 30 personas repartidas en dos quirófanos distintos (uno para Francisca y otro para Juan José). A Francisca se le extrajo tan sólo el 20% de su hígado, que posteriormente fue trasplantado al pequeño, que por entonces era un bebé de sólo 9 meses. La intervención fue un completo éxito, a los cinco días Francisca salió del hospital y su nieto tan sólo dos semanas después. Hoy están completamente recuperados, y se desplazan desde su Carboneras natal (Almería) hasta Córdoba para las revisiones rutinarias.
La abuela resta importancia al asunto diciendo que se ha recuperado perfectamente y sin ninguna molestia, y que este gesto no le ha perjudicado en nada, que gracias a ello ha llevado a su casa una "felicidad que antes no había" y "que si tuviera que volver a hacerlo lo haría sin pensarlo" porque cualquier pequeño sacrificio compensa la dureza y el nerviosismo de estar en una lista de espera. Además según ha manifestado el director del área de trasplantes hepáticos del Reina Sofía, Javier Briceño, en este caso se descartaba la alternativa de un donante cadáver.
La verdad es que es una historia preciosa con final feliz y un acto de generosidad tremendo por parte de esta abuela hacia su nieto y su hija. Es sorprendente ver que con sólo un 20% de un órgano vital puedes
Una de las cosas buenas que tenemos los españoles es que somos bastante solidarios en general, y nuestro nombre suele estar unido al de los trasplantes. Desde luego yo siempre he dicho que si alguna vez me pasa algo y se puede, donen mis órganos porque me encantaría ayudar a alguien.
¿A qué mola despedir la semana con una noticia tan buen rollera? Que paséis buen fin de semana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





