lunes, 26 de octubre de 2015

LAS LOCAS DEL ZULO

Muy buenos días de lunes a todos y feliz comienzo de semana. Por anteriores entradas que he publicado en este mi rincón acerca del zulo (si alguien quiere leer esas entradas las puede encontrar buscando la etiqueta que dice "compañeros de trabajo"), siempre me habéis comentado que vaya tela marinera el panorama que me rodea... Pues no sabéis cuánto, y lo mejor es que esto ya sucedía antes de que yo llegara... De hecho hoy he venido a contároslo.

La primera persona que entró a trabajar junto con E. (es decir, la primera persona que ocupó mi puesto), estaba loca de remate. No, no exagero, es literal. Era lo que nosotros llamamos aquí una loca con papeles (porque estaba diagnosticada), metieron a currar DE CARA AL PÚBLICO a una loca que necesitaba medicación y como los jefes no están presentes físicamente pues... nada. Las malas lenguas comentan que mi jefa la contrató porque conocía a sus padres.




Al principio todo iba bien, hasta que se comenzó a sospechar de que la loca había dejado de tomar la medicación por su cuenta y riesgo: salía a fumar porros y asistía al trabajo poco aseada...  Un día L. (con la que trabajaba diariamente) vio que abría un cajón y se guardaba el abrecartas dentro de la bota (sí, sí, de película) así que con mucha delicadeza se levantó y se fue al baño... pero la loca la siguió y L. (no sé con qué arrestos) le dijo que ni se le ocurriera tocarla o tendría que usar la fuerza. La loca se fue para la calle y a la señora del kiosco de prensa que hay justo al salir le enseñó el abrecartas y le dijo: he matado a mis compañeros y tengo sus cabezas en el bolso, y ahora te voy a matar a ti, y se dio media vuelta y se fue junto con una excursión del imserso, tal cual (jajajaja).

Me río porque evidentemente no ocurrió nada y todo quedó en una broma macabra, la loca no volvió a pisar el zulo, me imagino la cara que se le quedaría a la mujer del kiosco y no puedo evitar reírme. Luego entró un chico que estuvo trabajando como un año o año y pico, y estaba más o menos cuerdo, y luego entró otra loca, de nuevo debidamente diagnosticada (como veréis muy legal todo, locos pero con papeles en regla XDD). A esa sí que tuve el "placer" de conocerla e incluso hubo un tiempo que me formó y todo. Llegaba tarde a trabajar TODOS los días, como siempre trabajamos una compañera de metro y otra del Consorcio de Transportes, pues aunque entráramos a las 9 ella con toda su calma dejaba a su hijo en el colegio y luego se venía a trabajar llegando todos los días tarde de quince minutos en adelante, como si el horario fuese para el resto. Un día eran las 10:30 y ella sin venir, los usuarios preguntando, el teléfono echaba humo, y va L. (a la pobre le han tocado todas las locas) y la llama, y la otra le cuenta que es que había pasado mala noche, y se había echado un rato a dormir, que en un rato llegaría... ¿Cómo sus quedáis? Decía haber sido víctima de violencia de género por parte del padre de su hijo, y esto lo contaba como el que te dice, voy a por chuches que tengo hambre... cada pequeña discusión o diferencia que tenía con los compañeros o incluso con los usuarios, les espetaba hecha una energúmena al más puro estilo Escarlatta O´Hara "A Dios pongo por testigo que no volveré a pasar hambre" una frase que decía: "Es que yo he sido víctima de malos tratos y soy una mujer maltratada", a lo que el interlocutor fuera quien fuese, se quedaba con cara de... ¿Y qué le digo yo a esta? Para tanto era, que un tema que es bastante serio e importante, llegamos a frivolizar con él, e incluso a dudar que fuera cierto... y es que hay un refrán muy acertado que dice "que tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe"...




Y seguía llegando tarde, y los compañeros le hacían informes y ella erre que erre con la frase de rigor, indignada y medio llorando, explotando la gallina de los huevos de oro... Y L, E. y yo que ya por esa época quedábamos para comer y darnos algún que otro garbeíllo, alucinábamos pepinillos porque raro no era el día que no llamaba llorando a L. (como si se oliera que estábamos con ella) para decirle que le habían vuelto a poner otro parte y que E. le tenía manía y la quería echar. Y es que en la oficina, se dedicaba a borrar archivos que servían, a crear otros de índole personal (como un CV), a decirle a los usuarios cosas que no le tenía que decir (incluída la frase de rigor), y cuando le traían la valija por la mañana la dejaba ahí en un rincón, y luego de repente a las 6 de la tarde decía ¿Y ese sobre qué hace ahí? ¿Quién lo ha traído? y L. me llamaba descompuesta para decirme que en cualquier momento me llamaban para decirme que la habían echado... 

Hasta que como obviamente imagináis eso sucedió, y luego mi jefa me contó que a ella también le dijo la frase de rigor, y le echó en cara que se quedaba aquí a comer y trabajaba mientras comía, ¿perdona? a tí nadie te ha dicho que te tienes que quedar a comer y en tal caso trabajar mientras, si lo haces es porque te da la gana, o en su defecto porque no has trabajado en toda la mañana, comprensible dado las horas de llegar, y LELA, muy LELA, de llegar tarde en un sitio en el que hay cámaras que te graban... Por eso a día de hoy una de las cosas que más valoramos cuando entra una chica nueva, es que sea normal, corriente y moliente, ese es el mejor piropo que le podemos echar... Y ya está la historia del resto de las locas que han pasado por aquí, más o menos ya las sabéis. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?

PD. Aunque parezca mentira la señoradel kiosco aún nos saluda cuando pasamos por allí xdd

22 comentarios:

  1. La primera... pobre chavala, que es bien triste tener una enfermedad mental y necesitar medicación... Pero ya la otra con lo de la mujer maltratada me recuerda a la loca que me robó una ecografía para hacerla pasar por suya, pues ha denunciado ya varias veces a su ex, por despecho, acusándolo de falsos malos tratos y tiene al hijo puesto en contra del padre y negándose a ir con él. Por supuesto, es todo mentira y ella tiene problemas con todo el mundo.

    Qué asco de gente, por favor, es gentuza que juega con todo, un día se inventa eso, otro un cáncer, otro... en fin, este tema me pone de muy mala hostia, qué pena que mi blog no sea anónimo y es algo tan gordo que no contaría ni en el de Pirulí... puaj, qué rabia de gentuza!!!

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabemos si se lo inventó o no, pero es que lo explotaba tanto que llegamos a restarle importancia al tema y frivolizar con él, y a dudar de si era cierto o no. Un besote

      Eliminar
  2. Es que yo alucino, en menudo sittio te has metido. Pobre L!!!!!
    La primera, como dice Eva,pobre, aunque yo me muero si me dice lo que le dijo a la señora del kiosco.
    Pero la otra...vaya joya.
    Me da mucha rabia que la gente se invente malos tratos porque eso solo sirve para que la policia y los juzgados, hartos de tonterías ignoren los de verdad, y luego es cuando hay que lamentar muertes.
    No me extraña que valoréis a las compañeras normalitas, menudo currículum de compis lleváis.
    Un besito y me encanta leer estas entradas tan surrealistas pero ciertas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabemos si se lo inventó o no, pero tanto lo decía que dudamos... pobre señora del kiosco se llevó un buen disgusto. Un besote

      Eliminar
  3. A mi.la primera me ha dao lastima tb, trabaje un.año con.esquizofrenicos y dios nos libre de tener.una.enfermedad mental...porque tenían un.sufrimiento interno...que no veas.

    Yo hacía la parte lúdica y de ocio con ellos y un día tomando cafe con ellos a la salida de un museo, una de ellas se me queda muy seria, con lagrimas en los ojos y me salta...«soy el demonio?» me dejo helada....

    Al principio tragué saliva, pero en seguida vi su rictus de desconcierto y sus ojos llorosos y de bajo al baño a llorar y senti una pena...pobre mujer.

    La de inventarse el maltrato...pa colgarla!!

    Recursos humanos de tu curro mola mucho no??
    Jeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes tu lo que mola...la chica daba pena pero es una temeridad que trabajara cara al público y ningún jefe supervisara y en su casa tampoco estuvieran pendientes de que se tomara la medicación... te digo lo mismo que a todas: no sabemos si se lo inventó pero lo explotó tanto que dejamos de darle importancia. Un besote

      Eliminar
  4. Madre mía... yo coincido con los comentarios anteriores!!! Qué lástima tener un trastorno mental y tener que medicarte... esta gente a mi me dan muchísima pena!!! Lo de la maltratada... en el pueblo de J vino una chica a vivir de la ciudad a casa de sus abuelos. Dijo que su pareja (era un chico árabe) la maltrataba y venía al pueblo con la bebe huyendo de él. Cuando salió el juicio y le dieron una indemnización intentó volver con él. Se descubrió que se lo había inventado todo para cobrar una indemnización pero al pobre chico le "jodió" la vida para siempre. Se inventó el maltrato y ahora el padre no puede ver a la hija...

    A mi la gente así me pone de muy muy mala leche...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me repito más que el ajo. Tanto lo dijo que lo llegamos a ver como normal y dudamos de su testimonio pero no sabemos a ciencia cierta que fuese verdad o no.... Un besote

      Eliminar
  5. A mí me llega a pasar lo del abrecartas y la próxima en necesitar medicación soy yo. Jajajaja. Qué miedo...

    La otra creo que tenía más cara que espalda, sin más ni más. Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ya te digo... la pobre del kiosco aún nos habla xdddd. Le echaba bastante morro explotando lo suyo y en cuanto al trabajo también....

      Eliminar
  6. Joder, no sé ni que decirte. No sé qué es peor, si la primera, que claramente tenía un trastorno mental grave (acabo de aprender este año de carrera que no se puede hablar de enfermedad mental, que no existen con ese nombre "enfermedad" son trastornos", toma ya, pa que luego digan que no atiendo en clase) y tenía que haber estado más controlada y probablemente no trabajar cara al público. O la segunda que, esa más que un trastorno, tiene una cara...y muy poca vergüenza, porque frivolizar con algo así...en fin.
    Menos mal que ahora os va llegando gente normal.
    Y pobre de la señora del kiosko!!!
    Besazos linda

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tanto frivolizó que dejamos de darle importancia al tema y a dudar de su testimonio... Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, no debió estar nunca cara sl público en un sitio donde los jefes no están presentes físicamente para controlarla.... la señora del kiosco se llevó un buen susto la pobre. Un besote

      Eliminar
  7. madre mía, y yo cuando era más joven sufriendo al pensar que no me cogerían en los trabajos por ser demasiado tímido y cosas así...
    en los trabajos donde he estado he conocido a gente muy histriónica, pero sin llegar al punto de las compañeras de las que hablas.
    besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De eso que te has librado... porq se pasa mal y al final repercute en el trabajo. Un beso

      Eliminar
  8. Anda que menudo percal, ¿tenéis imán?
    O sea, que si yo echo mi CV ahí creo que me cogéis de cabeza, porque estoy bastante cuerda, soy puntual y me defiendo en inglés. ¿Puedo? jejeje
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja teóricamente cumples el perfil xddd

      Eliminar
  9. Me gusta tu manera de contar. Es como si me contarás en persona. Saludos y buena semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por pasarte por aquí. Buena semana igualmente para tí

      Eliminar
  10. Madre mia!! A mi me toca la del abrecartas y no salgo del baño. Pobre kioskera!!
    La otra, sin comentsrios. Frivolizar sobre temas tan serios, es de no tener ninguna vergüenza.
    Voy s echar cv allí, que de pedrada voy bien servida, jaja
    Muaks

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja pero lo tuyo es con o sin papeles? Xdd

      Eliminar
  11. Clara tuve un problemita, borré mi entrada de hoy y la edité de nuevo en http://cheloferrerblog.blogspot.com.es/

    Allí respondo a tu motivador tan alegre, ¡besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo he visto Chelo! No te preocupes. Un beso

      Eliminar