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lunes, 21 de septiembre de 2015

EXPERIENCIA IRLANDA (V): RESUMEN DE LO APRENDIDO


Muy buenos días a todos. Hoy vengo con la última entrega de esta gran crónica que espero que os haya gustado, y para despedirme vengo con muchas fotos de cosas que compré, y con un resumen de todo lo que aprendí, porque sin duda fue una experiencia, una gran experiencia en la que aprendí muchas cosas.

-No importa lo que te gusten los niños, vas a acabar de niños hasta el moño.
- Si eres escrupuloso, mejor no te vayas de au pair: los niños querrán beber de tu vaso sea lo que sea lo que estés bebiendo, se cagarán y mearán varias veces al día con riesgo de mancharte, y los recién nacidos te vomitarán encima cual niña del exorcista.
-El día que quieras que todo salga bien, y ellos estén tranquilitos, saldrá todo al revés y por mucho que repitas "paciencia" ésta no vendrá.
-No olvides dejarle la colita al niño para abajo antes de cerrar el pañal, si la dejas para arriba, a los dos minutos tendrás una fuente y al niño empapado hasta decir basta¡¡
-Tampoco te fíes de la niña, por muy recién nacida que sea, basta que no le pongas el cambiador debajo para que te mee TODO el sofá y se moje entera, cosa que por supuesto NO te hará si la cambias sobre el cambiador (puto Murphy y su ley).

 Libreta que me traje de la colección Wacky woollies, mi favorita de todas las que venden en Carrolls

-No importa TODO el inglés que creas que sabes, cada día algún niño te enseñará una palabra nueva, referente al vocabulario pueril.
-Quedarás en el mayor de los ridículos cuando intentes aplicar entre adultos alguna de las palabras que los niños te han enseñado: el vocabulario pueril, no sirve con mayores de 8 años.
-Valorarás a tu familia como nunca antes lo habías hecho.
-Valorarás tu país y su gastronomía en grado supino.
-Nunca más volverás a quejarte por una comida en casa
-El hambre es poderosa y llegarás a comerte un filete que corre por el plato cuando a tí te gusta churruscado.
-Si alguna vez te ves en el punto anterior mastica lo justo, no saborees, y trágatelo con agua.

Carroll´s de O´Connell st

-Si vas por Dublín y te entra hambre, en cualquier supermercado, suelen hacer bocadillos (los del Spar son los mejores y los más baratos)
-Si se te ha olvidado comprar algo en Carroll´s no te preocupes, hay más tiendas Carroll´s que semáforos.
-Si te gusta el té y el café estás de suerte.
-Vas a aprender a disimular cuando veas a alguien mal vestido (todo el tiempo). Te harán los ojos chiribitas cuando veas a alguien bien combinado/ vestido.
-Por regla general, en Irlanda visten mejor los hombres que las mujeres.
-No te vayas a volver sin comer Scones y Carrot Cake (estoy salivando).
-Aunque ahora se ha puesto de moda la tarta de zanahoria aquí, es una mierda al lado de la irlandesa.
-Las hamburguesas de Eddie Rocket son las más buenas que he comido.

Camiseta que me compré en la Guinnes storehouse

-La policía en Irlanda es "La Garda".
-Los irlandeses respetan semáforos y pasos de peatones como si siempre fuese a cruzar Dios.
-Los semáforos irlandeses son anti viejecillos, duran un micro segundo.
-Ir a hacer la compra con tres niños puede ser la mayor aventura que vivas como au pair, mientras la madre compra, tu te encargarás de recoger niños por los pasillos, y de que ningún dependiente del super te vea guardando lo que han abierto.
-Si te gusta el pescado, quédate en España, será un manjar que probarás poco/nada en Irlanda.
-NI se te ocurra salir de casa sin paraguas o chubasquero en el bolso, por muy soleado que esté en ese momento.
-Si te has dejado el paraguas o chubasquero en España, cómpralo cuanto antes, será lo primero que uses.
-A veces, la lluvia y las nubes en Irlanda son un "caso Poltergueist", no se sabe de dónde coño han salido.
-Cuando te cruzas con los irlandeses por la calle te saludan y sonríen aunque sea la primera y la única vez que los ves.
-La primera vez que me sucedió el punto anterior, pensé que era alguien que me habría visto en el parque con mi peque, tres calles más tarde, llegué a la conclusión de que en Irlanda todo el mundo saluda.

sudadera de Carroll`s

-Si te pones mucho la sudadera de Irlanda, primero: Todo el mundo sabrá que eres guiri y segundo: la niña de cinco años a la que cuidas, te dirá que subas a cambiarte que "hoy no es el día de St Patrick".
-Si te ocurre el caso anterior, ni puto caso a la niña.
-Si vas por la calle más tarde de las 9 de la noche, tendrás la sensación de que te van a violar en cualquier momento, no hay NADIE a esas horas.
-Si tienes que comprar champú, no innoves, hay las mismas marcas que aquí pero si no tienes claro el que quieres, te podrás pasar un largo rato leyendo etiquetas (en inglés) con lo cual ya no sabrás cómo narices era graso, rizado o encrespado.
-En Irlanda las bolsas de plástico en comercios y supermercados cuestan 20 céntimos.
-En tiendas de ropa te darán bolsas de papel, y si llueve, se te romperá la bolsa en medio de O´Connell St.
-En los autobuses urbanos se paga en función del trayecto y los conductores no dan cambio.
-Sólo existe una puerta en los autobuses, todo el mundo espera pacientemente a que bajen pasajeros antes de subir (igual que aquí).
-Si quieres escuchar música típica irlandesa, vete a la zona del Temple bar.
-El rugby para ellos es como el fútbol para nosotros, si juega Irlanda se reunirán en los bares y volarán pintas de Guinnes, si gana irlanda, es probable que acabes bebiendo chupitos pagados por desconocidos.



Puerta Penneys O'Connel St

-Puedes saber a qué hora entras por la puerta del Penneys (Primark) pero NUNCA a la que sales.
-Desarrollarás un sexto sentido a la hora de encontrar gangas textiles en medio del caos y agradecerás infinítamente que las irlandesas vistan TAN horteras.
-En el penneys de O´Connel st (en la foto) venden productos de aseo y limpieza más baratos que en el súper.
-No entrarás ni una sola vez en las tiendas de Amancio Ortega (entre otras cosas porque un pantalón que aquí cuesta 20€ allí al ser importado, cuesta 40€).
-Lo de las sandalias con calcetines también lo hacen en su país.
- Irlanda está muy limpia y no verás una caca de perro jamás de los jamases.
-Todo el mundo que tiene perro lleva bolsitas para las cacas.
-En las farolas cuelga un cartel que anuncia que si no recoges la caca de tu perro te caerá una multa de 100€.
-Hay un sirope para bebés que huele a azúcar puro y lo venden en farmacias. Le mojas el chupete a la criatura y tiene el efecto trankimazin, se duerme ipso facto.
-Estoy pensando en patentar el sirope.
-Aunque visitéis Irlanda en verano NO os llevéis sandalias, no os van a servir pa una mierda. Zapatillas de casa de invierno, y zapato cerrado para la calle, unas chanclas si acaso por si vas a la piscina.
-Las piscinas son todas cubiertas y climatizadas.


                                         Mi taza de Wacky Wollies



-Volverás con la sensación de que has aprendido a hablar con menores de cuatro años (en inglés).
-Desarrollarás paciencia a raudales.
-El dolor de cabeza que experimentas al principio por el cambio idiomático llega a desaparecer (aunque creas que no).
-Llegas a practicar inglés dormido (como sueñes con ellos, ni dormido descansas).
-Hazte con un buen diccionario de bolsillo.
-Cuando te presenten a un irlandés dale la mano, el resto de las veces puedes darle un beso o dos en función de la confianza.
-Las farmacias irlandesas parecen una droguería-perfumería española.
-En algunas, existen pasillos únicamente con todo tipo de utensilios de aseo tamaño mini (champuses, acondicionadores, crema y geles de todas las marcas y colores).
-Desarrollé un completo amor a este tipo de pasillos farmacéuticos.
-Si te vas de au pair, principalmente y sobretodo, vive el momento y DISFRUTA.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

EXPERIENCIA IRLANDA (IV): EL REENCUENTRO

Os decía en la entrada anterior, que me gustaba la rutina y el trabajo, y que no se me hacía demasiado pesado. Como sabéis, odio madrugar y sí que en el momento de sonar el despertador, durante un micro segundo decía uuuuff y ahora aguanta al niño.... pero en cuanto me ponía en marcha se me pasaba, ya os digo que no era un niño malo, y llegué a manejarlo a mi verdadero antojo... ¿Tenía rabietas? Pues sí, porque es normal en todos los niños de 2 años, y había veces que se caía, o se daba un golpe, o se levantaba con el clave cruzado y lloraba sin motivo... Nada que un pico (sí, un pico de pan) no pudiera solucionar, o en todo caso, unas pasas (allí venden unas mini cajitas más pequeñas que una caja de cerillas, llenas de pasas, y los niños se lo comen como si fuera una galleta).

Me preguntabáis también lo de la ropa. A ver, partamos de la base de que yo soy de vestir a los niños clásicos, y las modernidades y colorines para niños tan pequeños o bebés no me van. A parte de que allí los vestían de unos colores muy chillones, tampoco lo combinaban excesivamente bien, y si me apuráis a las niñas las vestían TODAVÍA peor. Recuerdo haberle puesto al pequeño, unos shorts de estampado y color MILITAR con una camiseta naranja (un horror), o al mediano, le plantaba la madre unos pantalones color verde botella con una camiseta roja.... Como os digo, las niñas podían llegar a ser mucho peores. Para empezar allí, lo de coger el dobladillo si le queda largo NO se estila, así le quede el largo pa no mirarla, para seguir, los vestidos son del tipo que vemos en HyM de estos con tutú y purpurinas, y tercero, lo mismo se pone el vestido de una BODA (con doble ración de purpurina y brillos), para el día del cumpleaños de... un amiguito??? Mira..... yo la miraba y me ardían los ojos. Había un vestido bastante bonito a mi parecer, en el armario de la niña, clásico de rayas, en tonos bonitos.... me fijo en la etiqueta y... el vestido era de El corte Inglés jajajajajajajajaja. Una cosa que se da mucho en las niñas también, cosa que la mía gracias a Dios no llegó a experimentar (al menos que yo la viera), es mezclar leggins con vestidos.... y el vestido rosa con rebeca roja y leggins negros... vamos que creo yo que Stevie Wonder combinaba mejor los colores.

Entonces, cuando los vestía la madre le venía poniendo "lo primero que pillaba" y cuando lo vestía yo, dentro de lo que había feo, le ponía lo más bonito y lo mejor combinado. Me acuerdo una vez, que tenía que vestir a los dos niños porque se los llevaba la abuela a su casa a pasar el día (estaban en una boda), toootal que yo los vestí iguales: vaqueros y camiseta roja, y la abuela se quedó anonadada¡¡ Vamos a ver es que lo de vestirlos iguales o de los mismos tonos tiene su gracia y motivo: durante todo el verano me hice cargo también del mayor, y cuando íbamos al parque, era... ay pero dónde está fulanito?? Es ese... no.. ese es otro niño rubio... ¿De qué color iba? De azul? No... de azul iba ayer, hoy iba de verde. Y el otro???? Aghhhhh¡¡ No me acuerdo de qué puto color iba el otro¡¡¡ Puess solía encontrarlo antes de acordarme del color (sin coñas).

Pillé el vuelo de vuelta a casa para el 25 de octubre (justo el día en que mi pequeña bebé cumplía un mes). Esas últimas semanas me partía el alma irme y no ver crecer a los niños, sobretodo a la bebé, y por otro lado, ansiaba llegar a mi casa y abrazar a mi mamá (yo siempre he sido MUY madrera) y a mis polluelas, (recuerdo a polluela mediana con sus 3 años, decirme con el desparpajo que la ha caracterizado siempre, que dejara ya a esos niños que hablaban tan raro y eran tan tontos que los cuidara su madre, y me fuera a cuidarla a ella, cada vez que me acuerdo me descojono).

El últimos mes recuerdo que hizo muchísimo frío. Recuerdo especialmente cariñosa a la niña (aunque tardó en aceptarme, luego la verdad es que me valoró), me decía muy a menudo que era la mejor au pair y se me colgaba al cuello, o un fin de semana que me fui a ver a mi prima, cuando volví me dijo que dónde había estado, que me había echado mucho de menos (aunque los fines de semana libraba, andurreaba con ellos por allí por casa, y estaba acostumbrada a verme) y su madre me dijo que no había parado de preguntar por mí. Los últimos diez días, tuvimos en casa a la nueva aupair que me sustituiría y me tocó enseñarla lo que debía hacer. Recuerdo que cuando la niña la vio entrar y le enseñamos la casa, al llegar a la habitación ella me cogió y me susurró al oído que me iba a echar muuucho de menos.

La despedida fue bastante agridulce (odio las despedidas). Una gran tormenta provocó que me tuviera que ir precipitadamente al aeropuerto en un momento que salió el sol, porque corría el riesgo de quedarme atrapada, y no pude despedirme de los dos mayores. Aunque habíamos hablado bastante de mi marcha, y le había prometido ir a visitarles pronto.

El reencuentro se produjo el año pasado, (sí, sí, como lo oís, en mayo de 2014), desde 2011 hasta ahora la familia se compró una casa propia (en Blackrock estábamos de alquiler y se mudaron), luego se volvieron a ir de alquiler para hacer algunas reformas, y cuando ya por fin volvieron a su casa y cuadramos fechas fui a visitarles. En este tiempo, he estado en contacto con Clare por facebook, email, y también les he mandado Christmas por Navidad (en Irlanda son muy de mandar tarjetas para todo: te mudas? una tarjeta. Te casas? una tarjeta. Tienes un bebé? tarjeta. Estás enfermo? tarjeta). Por supuesto me alojaron en su casa definitiva en Foxrock. Las dos niñas (la bebé ya estaba a punto de cumplir 3 años), estuvieron los días previos discutiendo con quién iba a compartir habitación. Finalmente, la mayor se fue a dormir con su hermana y ella me prestó su cuarto que tenía baño propio. Aunque me hizo muchísima ilusión verlos, el momento en que casi lloro de la emoción fue cuando vi a mi peque, imaginad, lo dejé con dos años y de repente tenía 5 y estaba altísimo¡¡¡¡ Le dije: Hola¡¡ No creo que te acuerdes de mí, soy Clara¡¡ Y me dijo, sí¡¡¡ Yo sé quién eres¡¡¡ Y me abrazó. Les llevé una camiseta personalizada a cada uno con su nombre: A la mayor, una bailarina en morado (su color preferido), al niño mediano, una serpiente cachondísima con su nombre (adora los reptiles), a mi pequeño, un dinosaurio con su nombre (le encantaba jugar con una caja repleta de dinosaurio de todos los tamaños y formas), y la de la peque, era una patinadora rubita como ella. TODOS quedaron encantados. La peque la tuvo dos días puesta (no había manera de quitársela), y los demás fueron al colegio al día siguiente con la camiseta. En una semana que estuve allí "mi bebé recién nacido" no se despegó de mí y me moría de risa con ella. Tenían una aupair agradabilísima de Eslovenia que llevaba un año con ellos y que decía que se hablaba muchísimo de mi en casa y muy bien.

Con la que más tiempo pasé fue con la peque, que era la que aún no iba a la guarde ni nada, y la verdad es que como la dejé con un mes de vida, era como que le tenía más ganas que al resto. Le enseñé fotos y videos de polluelo, y todo el rato me decía que quería ver videos de "baby polluelo" (decía su nombre) incluso le grabó un video donde decía: "hello baby polluelo" y cuando lo envíe por whatsapp mi madre y mi hermana se derretían... 3 años después me volví a sentir en casa, en familia, integrada. Me encantó volver a coger el autobús y pisar Dublín. Imbécil de mí me compré una guía porque pensé que 3 años después tal vez no iba a saber circular por las calles, las calles de la que había sido mi ciudad, mi casa durante 4 meses, y por supuesto que lo supe hacer (como si la última vez hubiera sido antes de ayer). Casi muero de emoción, cuando pisé mi querida O`Connel Street, que es como la calle Sierpres en Sevilla, o la calle Larios de Málaga, la típica calle peatonal donde están todas las tiendas. Casi beso el suelo al llegar a la puerta de Carrolls Souvenirs, es una tienda de souvenirs que me encanta, donde hay para comprar cosas chulísimas, me trajé una taza para mi cola cao mañanero de la colección de Wollie Wockies que me encanta. Y luego me fui directa al Primarck como alma que lleva el diablo aghhhhhhhh y en 0.2 me compré unos pantalones vaqueros por 8€ un pijama por 5€ un pack de bragas por 4,5€ y una barra de labios. Me llegué a Dunnes Store pero no vi nada, y cuando mandé fotos de mis compras mi hermana encargándome bragas para las polluelas a mansalva.... Por suerte fuimos a Dun Lauoghrie la au pair y yo al día siguiente y se las compré allí. No sé si el día que pongan Primarck aquí seré igual de feliz, desde luego una vez fui al de Madrid y no vi nada, pero en el de Dublín se me vienen las gangas a los ojos y me muevo como pez en el agua....

Siento no haber podido poner fotos hoy, pero he escrito la entrada en varias veces. Prometo hacerlo en la próxima y última entrega de esta crónica.

lunes, 14 de septiembre de 2015

EXPERIENCIA IRLANDA (III): EL TRABAJO Y LA RUTINA

El trabajo no me resultaba pesado. No os puedo decir las horas que trabajaba durante la semana porque aunque podía comenzar a trabajar sobre las 8 menos cuarto y terminar sobre las 5, también variaba un poco la cosa en función del día, y había ratos a lo largo del día en los que no tenía nada que hacer y me subía a conectarme a internet. Por la mañana después de desayunar, vaciar el lavavillas y recoger o tender la colada, le daba al peque un bibe que se tomaba jugando, y yo me subía a secarme el pelo o maquillarme un poco (me iba asomando a la escalera y lo controlaba, y a veces subía él a buscarme). Luego nos íbamos al parque, que era inmenso y estaba a diez minutos de casa, al principio iba en el carrito y luego de mi mano (se portaba bastante bien), primero íbamos a ver a los patos en el estanque, a veces les llevábamos pan duro, y luego nos íbamos al final del parque donde estaban los columpios a jugar. Allí, los dos hicimos amiguitos, yo con otras au pairs españolas (un desahogo brutal) y él con otros niños de su edad.

Esto fue un día que me dió por hacerme selfies por la casa (la cocina)

Llegábamos a reírnos porque cuando llegábamos al parque, sabíamos perfectamente si esa mañana los niños los habían vestido sus madres o nosotras (había una diferencia abismal). También se llegaron a crear vínculos, entre esas au pairs que veíamos día a día y mi peque (que los primeros 5 minutos era tan tímido que gruñía pero después de lo más sociable).

Como os decía en el post anterior, a raíz de mi llantina en Castle Leslie, los niños  (sobretodo la niña), poco a poco fueron cediendo y aceptándome. Si me quedaba con ellos de canguro, acostaba a los peques pronto y le ponía a ella una peli de chicas, y  después la acompañaba a la cama y le leía un cuento que ella había elegido (contar cuentos en inglés por motu proprio como que no). Me pagaban 80€ a la semana que incluía una noche de canguro que solía durar más o menos de 6-9 de la noche, hora a partir de la cual yo era libre, si tenía que hacer alguna noche más o tarea extra, siempre me lo avisaban y me lo pagaban aparte (20€ más), teniendo en cuenta que yo solo tenía que pagarme la academia que eran 100€ mensuales y que todo lo demás respecto a necesidades básicas lo tenía cubierto, me sentía bastante bien remunerada y ahorré bastante  (volví a casa con 600€ en efectivo y me compré todo lo que me dió la gana, salí, entré y viajé).

Después del parque el peque echaba una siesta de una hora, y en esa hora si había plancha planchaba, y si no, me subía a conectarme un rato a internet. Después levantaba al peque y almorzábamos juntos (sobre la 1 de la tarde): para él un yogur, una tortita de arroz, crackers con queso de untar... para mí sandwich y alguna pieza de fruta. Luego venían los niños del cole, y dependiendo del día y de las tareas que tuviera que hacer la mami, hacían conmigo alguna receta de repostería (no conozco a nadie que haga una repostería más rica que Clare, me traje algunas recetas), jugábamos en el jardín, manualidades... los bañaba mientra se hacía la cena (los 3 a la vez en la bañera), y cenábamos sobre las 5:30-6. Después de cenar y recoger la cocina mi jornada laboral había acabado. Me solía quedar hablando con ellos en el salón hasta que era un poco más tarde y me subía a mi habitación a la ronda de llamadas. Para comunicarme con mi familia utilizaba el skype, compré una especie de tarifa que consistía en utilizar el skype para hacer llamadas a los fijos de un país concreto que tenías que preseleccionar, por unos 10€ al mes. Así que todas las noches llamaba a casa y luego siempre a alguien más (repartía y un día llamaba a mis abuelos, otro a mi tía, a mis hermanos...). Había días que sobre las 20:30 bajaba a  comer algo, llegó un momento en que estaba habituada a los horarios y no pasaba nada de hambre.
Los lunes y los miércoles iba a la academia de 6 a 8 de la tarde. Así que ese día prefería cenar cuando volvía sobre las 9, y justo antes de irme merendaba algo para no desfallecer de hambre en clases (Clare me había guardado la cena solo para que la calentara en el microondas).

En la última etapa (más o menos el último mes), nació la pequeña. Pero para entonces, Clare procuraba no dejarme sola con los cuatro a la vez. Mi rutina era el peque, y algún día me llevaba a la bebé (no le dio pecho), si estaba en casa se encargaba ella de las tomas, si se iba me dejaba dicho a qué hora le tocaba comer y ale. Las noches de canguro, solía dejarme a todos acostados para que sólo me quedara pendiente de la bebé, era una frescales que protestaba solo para que la cogiera y luego se quedaba calladita mirándome fíjamente con unos ojos azules la mar de abiertos.

St Patrick cathedral

Respecto a las familias de ambos también tuve mucha suerte. Clare solo tenía una hermana que vivía en Londres y que no tuve el placer de conocer (sí que hablamos por teléfono en alguna ocasión, porque mi nivel de inglés, llegó a contestar al teléfono si no había nadie en casa), y su marido tenía 3 hermanos más, (menos a uno los conocí a todos). Los padres de Clare eran agradables aunque no muy comunicativos (y me sorprendió mucho que no son abuelas como las que nosotros estamos acostumbrados aquí, todoterrenos que miman y cuidan de sus nietos). Recuerdo especialmente un día en el que vino la madre de Clare a quedarse con los niños porque yo me tenía que ir a clases, y mi peque estaba MUY rebelde. Cuál es mi sorpresa que me dice esa señora que vaya yo a traerle a la cocina para la cena y empiece a darle que a mí me hacía más caso... Y en ese momento me acordé de mi MADRE. Puede que simplemente fuera que quisiera darme mi sitio, pero me sonó a que no lo controlaba demasiado. Los padres de él por el contrario eran un absoluto AMOR. Me encantaba que vinieran porque eran super afectuosos tanto con los niños como conmigo, hablaba contigo, bromeaba, me hacía sentir en casa e integrada, los padres de Clare sin embargo, eran más tímidos y cerrados.

Tomando el fresco (literalmente) en el jardincito de Castle Leslie

El frontal de nuestra casita de Castle Leslie



CONTINUARÁ

PD: quedan dos entradas más, la última muy especial con las cosas que aprendí allí. Espero que no se os esté haciendo larga.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

EXPERIENCIA EN IRLANDA (II): EL DÍA A DÍA

En la entrada anterior me había quedado perfilando mi perfil en la página web. He de decir, que a mí me resultó de gran ayuda a nivel informativo y explicativo: deja claro que una aupair NO es una criada ni una chica de la limpieza, debe ser integrada en la familia, disponer de tiempo libre para ir a clases de idiomas si lo desea, y recibir alojamiento y comida gratis. Cada país, tiene una especie de normativa para las aupairs, en el caso de Irlanda, las aupairs trabajan un promedio de 25-35 horas a la semana, reciben un sueldo medio de entre 75-100€ y deben tener dos días libres completos. Sabiendo esto, mi búsqueda se perfiló aún más y fui desechando aquellas familias que a pesar de todo, se pasaban la normativa por el arco del triunfo, buscando una "chica para todo" por sueldos irrisorios y mandándola a vivir a una caravana en el jardín, o diciendo que disponía de sala de estar "propia" para mantener la intimidad (cuando lo que en realidad no querían era integrarla en la familia).

La verdad es que no tardé mucho en encontrar a la familia después de todo, y fueron ellos los que me encontraron a mí. No tenían foto en el perfil pero las condiciones parecían buenas: querían alguien para pasar el verano, que estaría integrada en la familia y cuidaría de sus hijos: una niña de 5, y dos niños de 3 y 2. PERO.... era importante que pudiera estar con ellos hasta finales de septiembre porque estaban esperando OTRO BEBÉ. Vivían en una "town" a las afueras de Dublín, vamos a 20 minutos en bus urbano del centro. Vivían en una zona pero entre la llegada del nuevo bebé y la mía, vendieron su casa y se fueron de alquiler a la que fue mi casa durante cuatro meses: en Blackrock. Si antes tenía cerquita la academia de inglés, en el nuevo pueblo lo tenía a 6 paradas de DART (es como una especie de cercanías-tranvía) Blackrock tenía un par de centros comerciales con tiendas y algunos restaurantes, también tenía playa, no era un pueblo muy grande pero para dar un paseo y despejarte era más que suficientes. En Dun Laogharie iba a clases, (siempre me costó escribirlo) era un pueblecito más grande (con primark y todo). Nos mandamos un montón de e-mails con fotos, y vi que era una familia bastante normal que tenían buen tipo, (por lo que no debían comer muy insano). El hecho de que la madre se llamara Clare fue como una unión del destino. Mis niños eran guapísimos y aunque no me pudo enseñar fotos de la casa nueva por la mudanza antes de mi llegada, hablamos por skype un millón de veces.


Llegué el 4 de julio. Con miedo, nervios e ilusión (todo al mismo tiempo). Clare y los peques me esperaban en el aeropuerto con una pancarta con mi nombre que los niños me habían hecho (y que en ese momento no guardé). Me encontré con una casa de dos plantas bastante grande en una urbanización de casitas llamada "Avoca Park", frente a la casa teníamos una gran roca y una arboleda alrededor de una fuente. Para mí disponía de un dormitorio de matrimonio que sería mi paraíso (en la foto), a la izquierda del pequeño escritorio donde véis el portátil estaba la puerta a la habitación, había una mini estantería con una tele (que nunca vi), un armario inmenso de cuatro puertas que no llegué a llenar, justo enfrente una cama de matrimonio, en el otro lado una mesita de noche y una gran ventana que daba al jardín trasero, y al otro lado, la puerta que veis con un baño completo para mí sola y una claraboya en el techo. Pronto me adapté a las comidas y horarios: tuve la suerte de que me tocó una familia normal que cocinaba bastante bien. Mientras los niños estaban de vacaciones, mi jornada comenzaba sobre las 8:30, desayunabámos, yo vaciaba el lavavajillas, tendía la colada y soliamos hacer alguna actividad como ir al parque. Luego volvíamos para almorzar y por la tarde si el tiempo estaba bueno, venía a casa alguna amiguito de los niños o íbamos a "airfield"una granja que pillaba cerquita de casa y era preciosa, con unos jardines maravillosos y unos animalitos que yo no había visto en mi vida: vacas, ovejas cabras, gallinas, patos..... A veces teníamos suerte y podíamos ver animales que acababan de nacer.



Con el que más tiempo pasaba era con el pequeño (casualidades de la vida se llamaba como el cabrón malagueño), un bebé grande de dos años, que se pasaba el día detrás de mí y al que llegué a querer como a mi hijo: su madre me llegó a decir que cuando hablaba lo entendía mejor que ella, y que me hacía más caso a mí que a ella cuando le reñía o castigaba, era y será siempre mi "irish boyfriend", y siempre tuve una debilidad con él reconocida. Os diré que al principio no fue nada fácil, la niña sobretodo me lo puso muy difícil, y es que yo era la primera aupair. En unas vacaciones a Castle Leslie en el condado de Monaghan, me armaron un pollo bestial una tarde que me quedé con los tres, el problema es que si la mayor arma pollos los otros imitan, así que acabé llorando, porque cuando se lo decía a sus padres los niños lo arreglaban todo con un "sorry Clara", y como que no... Clare me dijo que tal vez aquello no funcionaba, que quizás sus hijos no estaban preparados para tener una aupair que no era mi culpa... Yo no me quería ir, así que finalmente acordamos que nos daríamos un mes haber si las cosas mejoraban y lo hicieron...

Los fines de semana solía pasar el sábado en Dublín. Tenía una prima en la otra punta de Irlanda de aupair (en una granja en el medio de la nada) así que los fines de semana solíamos vernos y hacer turismo por Dublín. Fuimos a la fábrica de Guiness, a la Catedral de St Patrick, de compras al Primark (allí se le llama Penneys) y al Dunnes store.... En la foto? Estoy en la fábrica de Guiness (malísima cerveza por cierto).

TO BE CONTINUED....



lunes, 7 de septiembre de 2015

EXPERIENCIA IRLANDA (I): DECISIÓN Y BÚSQUEDA

Bueno, me habéis pedido hasta la saciedad que contara cómo fue mi experiencia viviendo en Irlanda de au pair, llevaba tiempo planteando este post pero no quería publicarlo hasta que todas las ovejas hubiesen vuelto al redil pasado el verano, y aquí estoy. Voy a contar esta experiencia desde un principio, por si alguien que me estuviese leyendo estuviese interesado en el proceso, o conoce a alguien que le interese.

Como toda experiencia, esta también tuvo un principio y unos desencadenantes que me llevaron a decidir hacerlo. Por un lado, mi hermano y mi primo habían vivido en Inglaterra y siempre vi que ellos lo vivieron como una experiencia super positiva que luego, laboralmente les ha abierto muchas puertas. Una parte de mí quería hacerlo pero me daba miedo el hecho de si me entenderían o no, y si yo sería capaz de pasar tanto tiempo alejada de mi familia, por otro lado cuando mi hermano traía amigos de fuera que no hablaban español, yo siempre acababa soltándome y hablando con ellos en inglés, y ellos les decían que hablaba genial, que tenía muy buena base y bastante vocabulario. Por otro lado, en aquel momento estaba pasando por un momento bastante malo, acababa de perder a mi perro, el cabrón malagueño me había dejado por otra, y estaba pasando por una serie de problemas y picos de estrés en la universidad.... Sentía que NO podía más, me estaba ahogando y necesitaba un cambio radical, poner tierra de por medio y dejar todos los problemas aquí. Bien, la decisión estaba tomada, pero faltaba cómo hacerlo.


Curiosamente las dos hijas de mi prima estaban de au pair en Inglaterra, y después de haber indagado por internet y que todo lo que me saliera al respecto fuesen agencias, decidí hablar con una de ellas. Le pregunté con qué agencia lo había hecho y dijo ¿agencia? Yo no lo he hecho a través de ninguna agencia, lo he hecho por mi cuenta, a través de una página web. Ahh, y ¿Cómo sabes si la familia es de fiar y tal? Hombre pues yo que tu lo dejaría todo muy bien amarrado desde aquí: condiciones, días libres, sueldo, tareas y demás. Habla por mail todas las veces que sean necesarias, y si puedes también por skype. La página es esta. Te registras gratuitamente. Tu perfil, tus fotos, nacionalidad, edad, idiomas que hablas, si tienes experiencia previa como au pair, si fumas, si tienes permiso de conducir... También puedes seleccionar el rango de edad de los niños a los que quieres cuidar, si te importa que tengan o no discapacidad, si quieres vivir en el campo o en la ciudad, la nacionalidad de la familia....




Las familias también tienen que rellenar un cuestionario, poner fotos, especificar duración de la estancia, edad y nacionalidad de la au pair que buscan, tareas que tendría que hacer la au pair, qué ofrecen... Una vez todos los campos se han rellenado, la web hace una selección de familias que concuerdan con tu búsqueda, y entonces puedes ver sus perfiles, si te mola o no te mola, y si es así mandarle un mensaje para que contacten contigo. Al mismo tiempo puedes seguir buscando fuera de la selección que la web ha hecho y te pueden llegar mensajes de familias que aparentemente les interesas y contactan contigo.

Al principio quise una familia que hablara español porque me daba mucho miedo no entenderme con ellos, luego fui perfilando, y pensé que ya que me iba, mejor aprender de todas todas, y rechacé todos los países europeos hasta quedarme únicamente con Irlanda, el motivo es porque quería aprender inglés en el lugar de origen. Sí, podía aprenderlo en Holanda, pero quería que fuese lo más preciso posible. Entre Inglaterra o Irlanda, me tiraba Irlanda porque había euro. Y si yo ya soy la pena haciendo cuentas, pasaba de estar todo el día cambiando de libras a euros... También en un primer momento me daba igual vivir en el campo, granja o ciudad, luego me fueron llegando ofertas y la verdad es que no me veía yo ayudando a la familia a ordeñar vacas, ni haciendo queso, en el medio de la nada.... yo quería ciudad o pueblo grande. Aunque todo ese proceso mi perfil estuvo abierto, verdaderamente mi búsqueda comenzó cuando perfilé definitivamente esas pequeñas ideas......