miércoles, 20 de enero de 2016

CADENA DE TRASTADAS INFANTILES

Muy buenos días de miércoles a todo el mundo. Hoy no vengo con una actualización normal, en principio venía a contaros alguna trastada que hice en mi infancia y punto, pero se me ha ocurrido darle una vuelta de tuerca y haceros una proposición INdecente: ¿Y si lo hacemos en cadena? Es decir, yo lo publico hoy y quien quiera lo hace en entradas próximas, os parece? Sería como una especie de "premio" sin tener que nominar a nadie y podríamos conocernos mejor y reírnos muy mucho ¿Os apuntáis? Va, empiezo yo.

La verdad es que no era muy de trastadas, sí era muy nerviosa y muy inquieta, pero no solía liarla parda, eso sí, alguna memorable (como todos) hice, y esas son las que vengo a contar.

La primera de ellas se me quedó grabada: Tendría como unos 3-4 años, mi hermano era pésimo estudiante, listo pero vago y flojo, por lo que mi padre se pasaba las tardes sentado en la cama de su habitación mientras él hacía los deberes resolviendo dudas y preguntándole la lección... Yo, como había llegado la última pues digamos que mis espacios eran un poco "tierra de nadie" cosa que a mi sobrino Polluelo también le pasa (por la misma razón). Compartía habitación con mi hermana, por lo que los espacios eran bastante reducidos y tenía cosas tanto en mi habitación como en la de mi hermano: los juguetes que no usaba a diario estaban en el altillo de su armario, y mis cuentos, cuadernos de colorear y lápices de colores también estaban en un mega cajón de su habitación. Digo esto, porque implicaba que aunque mis hermanos estuvieran estudiando, al no disponer de habitación propia me pasaba la tarde entrando y saliendo. EL CASO, pululaba yo por allí por el cajón de los cuentos y lápices de colores y recuerdo perfectamente que mi hermano estaba haciendo un mapa de España, toootal que yo no sé a mí que se me pasó por la cabeza pero cogí un lápiz de madera marca Alpino color naranja, tenía la punta bien larga y afilada, lo levanté cual arma blanca e hice un rayón sobre el pobre mapa que llegaba desde Lugo a Murcia pasando por Madrid, CON TODAS MIS GANAS y apretando bien el lápiz... Había aprovechado un descuido porque se habían ido a merendar, pero mi hermano me pilló y me pegó un grito que aún me duele el tímpano.... No me pegó, no hizo falta, llegó mi padre justo detrás y me dio dos azotes en el culo con TODAS sus ganas (o eso recuerdo yo de lo que me picó), pero lo peor es que me encerró un rato en el cuarto de baño a oscuras... Con los años nos hemos acordado de esta anécdota y mi padre decía que con el trabajito que costaba que el niño hiciera algo, como para que encima llegara yo a estropear¡¡¡¡ (Que nadie llame a servicios sociales, ni aquello fue maltrato ni yo estoy traumatizada).


La segunda también es bastante histórica en casa. Vuelvo a remitir mi estado de la pequeña de casa, razón por la cual he crecido viendo Melrose Place, Sensación de Vivir, Salvados por la Campana (entonces no había lo de la clasificación por edades) y demás series y culebrones varios... No sé si eso influyó en mí o no pero a mí toda la vida de Dios me ha encantado un drama, un culebrón venezolano, y verlos con los morros pintados, los tacones puestos y el bebé encima (yo era de todo, pero lo primera y principal, era MADRE). Toootal que tendría yo pues 5 años como mucho, era verano y mis padres solían acostarse la siesta entre semana, que como mis hermanos estaban despiertos pues me echaban un ojo mientras yo jugaba  montaba mi propio culebrón. En el salón había una puerta que daba a un mini pasillo donde estaban el baño y dormitorio de mis padres. Total que entre al baño de mis padres a coger del neceser de mi madre una barra de labios para pintármelos. Cogí una cualquiera al azar, y me pinté los labios de ROSA, de nuevo no sé que se me pasó por la cabeza, pero me pinté varias rayas en la cara para extenderlas y que hiciera de colorete, pero claro me pasé, y ya quedó tan exagerado que empecé a pintar rayas con la barra por toda la cara, y luego las manos, y luego metí el dedito y me cargué la barra, y después me lavé las manos con jabón a ver si se quitaba aquello pero como que no, y me empecé a desesperar y usé papel pero tampoco, y me limpié en las toallas (que se volvieron rosas), y me restregué por los azulejos (que también se volvieron rosas), y mi madre apareció por allí medio dormida y se despertó del ESPANTO, y yo empecé a llorar porque toda yo era ROSA y aquello no se quitaba... Terminé llorando para que mi madre y mi hermana no me frotaran más algodones con alcohol... Me regañaron, a mí y a mis hermanos por no vigilarme bien, pero mi madre creo que supo que no iba a volver a hacer aquello EN LA VIDA y no me castigó, a pesar de que me cargué su barra de labios favorita...


¿Os animáis a actualizar en vuestro blog y contarme algunas vuestras?

21 comentarios:

  1. Yo... como no sé ni lo que vivo y a mis blogs no les pegan mucho estas cosas... lo cuento por aquí.
    De pequeña... pues sí, hice... No era una niña mala, pero tampoco perdía ocasión si se prestaba. Solo puedo decir que mi padre me dedicó su tesis doctoral porque debí de ser pesada desde nacimiento... Y a nadie más que a mí.

    Por otra parte... de las "mejores" la de mi hermano pequeño. Que cantando el cumpleaños feliz, encontró un mechero, y, usando un rollo de papel higiénico como vela, prendió fuego, que prendió todo el sofá y acabaron quemándose las cortinas... No fue a más, pero yo aún tengo los gritos de mi padre en la cabeza llamando a mi madre... jajaja Ahora lo recordamos con risas, porque fue hace mucho tiempo y solo fue eso... Un sofá, unas cortinas y una alfombra (que se quemó al tirar el sofá al suelo para sofocarlo) Pero ya está.

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    1. Jajajajaja pues sí que fue memorable jajajajaja, menos mal que quedó en anécdota.

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  2. jajajaja, la de la barra de labios es bruta! Imagino a tu madre cuando te viera...y tú ahí borrándote entera. En fin cosas que hacemos. Aunque yo, no sé, le daré una vuelta a ver que se me ocurre y a ver si da para un blog, pero yo era bastante buenecilla, he tenido mucha imaginación y he hecho muchas cosas, pero trastadas no tantas. Ya lo pensaré
    Besotes

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    1. Fue un horror jajajajaja. Me alegra mucho que al menos te lo vayas a pensar xdd

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  3. Jajajaja. Me quedo con la de la barra de labios. Esos momentos infantiles en que intentamos arreglar algo para que no se note y cada vez va a peor. Jajajaja.

    Yo es que ya conté unas cuantas aquí: http://plagiandoamialterego.blogspot.com.es/2012/10/ustedes-diran-xiv-gamberradas-sugerido.html y aquí http://plagiandoamialterego.blogspot.com.es/2014/04/ustedes-diran-lxxxi-yo-es-que-era-joven.html

    De hecho, una creo que la conté dos veces y no recuerdo más, así que ahí te las dejo para tu disfrute. Un besote!!!

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    1. Pues a ver si encuentro un ratillo para leermelas y ya te diré qué tal me lo he pasado. Un besazo

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  4. Jajajaja, te imagino con la cara rosa, el baño rosa y todo rosa,jajaaj.
    Yo tengo que pensar porque era más de sustos, que siempre me salían mal, pero trastadas...a ver que se me ocurre.
    Un beso guapa y feliz miércoles.

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    1. Fue tal cual jajajajaja todo rosa y yo agobiada. Piensa, piensa que seguro que nos reímos xddd

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  5. Ayyy yo era una santa!!! Seguro que pensando alguna que otra trastada hice... yo también le destrocé tooodo el maquillaje a mi madre (bueno yo y el hijo de una amiga suya, que nos perdieron de vista). Éramos muy pequeñitos pero todavía me acuerdo de eso...

    Le daré un poco al coco y si me salen dos o tres hago la entrada fijo.

    Un besazo reina!!!

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    1. Piensa porque yo creo que esas dos son las que destacan... no creas que hice yo muchas más (al menos que yo me acuerde jajajajaja).

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  6. Venga va, mañana lo cuento. Aún a riesgo de que me chapen el blor por mala persona...

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  7. ¡Hola! Me ha encantado la entrada, soy nueva en blogger, así que me encantaría que te pasases por mi blog literario para ver qué te parece y si te gusta, quédate porfa. http://tintasobrepapelmojado.blogspot.com.es/

    Un beso y muchísimas gracias.

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    1. En cuanto tenga un ratito me paso. Gracias por tu comentario

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    2. Qué fuerte tía, es corta y pega del que me ha puesto a mí :| Pues ya no la visito, por no leer y comentar para que le comenten.

      ¡Ea!

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  8. Yo me animo pero tendré que preguntarle a mi madre ya que no recuerdo más que una y tampoco se le podría llamar trastada, sino inconsciencias de niño...
    La del mapa es para matarte, ¡encima que le ibas a ayudar! juajaja
    Besos

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    1. Bueno, tu preguntale que a veces las inconciencias de niño también son divertidas!

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  9. Jajajajaja...me has echo reir con lo del maquillaje, yo tambien se los robaba a mi madre, recuerdo un brillo que sabía fenomenal, aunque nunca la lie tan parda. Lo del mapa, comprendo a tu padre y tambien te comprendo a tí...estabas aprendiendo ya a trazar caminos. ;)
    Voy a pensar en alguna trastada, así a bote pronto, no se me ocurre. Me parece que yo de peque fui bastante buenita, me empecé a rebelar de adolescente.
    Besos, guapetona.

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    1. No sé si a trazar caminos... creo que simplemente me dió un ataque de maldad jajajajaja

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  10. Un post muy divertido! Me he apuntado a tu iniciativa y acabo de publicar en mi blog una pequeña parte de mis trastadas http://palabrasalos20.blogspot.com.es/
    Vivan los niños traviesos jajaja

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    1. Muchas gracias por pasarte por aquí y por hacer la cadena. Un besote

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