miércoles, 7 de enero de 2015

UNA DE TRASTADAS INFANTILES

Se han acabado las Navidades. Confieso que cuando acaban siempre me siento un poco triste, como un poco chof pero no es por nada especial, se me pasará. Los Reyes Magos pasaron por casa y se portaron genial conmigo. Pongo fotito de los regalos para que los veáis.


















La verdad es que este año que solo había pedido los libros y el perfume, he de decir que  todo me ha encantado y sus Majestades han acertado al 100%. El jersey es simplemente una pasada y me encanta, porque supongo que en la foto no se aprecia pero es un jersey en relieve. Me ha dado mucha alegría ver el calefactor porque el mío se suicidó desde la cómoda de mi habitación el día de Nochebuena de madrugada, y estos días he pasado un poco de frio en el cuarto de baño (aún así me he duchado religiosamente todos los días xdd).

Bien, navidades y regalos aparte hoy os voy a contar algunas trastadas que caracterizaron mi infancia a pesar de que dicho por mi madre no hemos sido muy trastos que digamos. Aún así, tengo algún que otro episodio destacable que paso a relatar a ver si os hago pasar un rato divertido.

Siempre me encantó una barra de labios y plantarme los tacones para jugar. Ser la tercera y tener hermanos tan mayores es lo que tiene, que mi madre se acostaba a dormir la siesta y me dejaba a cargo de mis hermanos. Pues bien en una de esas siestas tendría yo unos 4 años, entré al baño de mis padres y empecé a jugar con las pinturas de mi madre. Cogí una barra de labios al azar (que resultó ser su favorita), me los pinté pero también me pinté las manos y toda la cara de rosa y cerré la barra y luego le metí el dedito, y cuando me di cuenta toda yo era rosa y empezó a no hacerme mucha gracia, y me quise limpiar con papel higiénico pero no se quitaba, me limpié en las toallas, en los azulejos, todo rosa y nada, que no se quitaba. En una de esas entró mi madre medio dormida que se despertó en cuanto vio que todo estaba color rosa barra de labios. Acabé llorando y me tuvieron que frotar con alcochol para quitar bien todos los restos. Nunca MÁS volví a meter el dedo en una barra de labios.

He de decir que si hay algo que caracteriza mi infancia es que yo tenía el "muelle flojo". Os adelanto ya que esta parte va a ser pelín escatológica por si hiero la sensibilidad de alguien y quiere dejar de leer a tiempo. Yo no iba nunca a hacer pis cuando me daba ganas, yo siempre iba cuando ya me iba meando por el camino, y hubo una racha en que directamente me levantaba y ya me había hecho pis. Así que mi madre un día se cansó y me dijo que ella ya no iba a cambiarme más veces las braguitas ni la ropa que yo allá. Pero claro, fui avispada y entonces era yo solita la que iba a cambiarme y cogía la fregona para recoger el suelo, eso sí, por la cuenta que me traía poco a poco dejé de hacerlo.

Si con el pis era pura pereza y no iba porque no me daba la gana, con la caca era un problema. Le decía a mi madre llorando después de haberme hecho caca en la calle por ejemplo, que yo no quería hacerme encima pero que trataba de aguantar y no podía, no sabía, se me salía. Y de esto me acuerdo perfectamente porque ya era mayorcita, y me daba vergüenza, pero era real. NO SABÍA empujar pa dentro. Recuerdo precisamente en el viaje a Asturias, que tendría unos 10 años, como me dio una especie de gastroenteritis durante el viaje, y un día pues directamente me dio diarrea y no llegué al baño. Creo recordar que estábamos repostando en una gasolinera y nos íbamos de Gijón hacia Coruña, es decir que íbamos con el coche hasta los topes. La lié parda, mi madre mandó a mi hermana a buscar unas bragas al equipaje y tirar directamente las otras.... lo pasé mal.

En otra ocasión  también memorable, estaba en casa de mis tios antes de ser vecinos, y mi prima tenía unas zapatillas de estas de muñecotes que eran una mariquitas y a mí me encantaban y me las ponía siempre. Pues nada, me da ganas de ir al baño y voy, justita de tiempo (como siempre), pero llegué. Dejo las zapatillas antes de irme en su sitio y cada uno a su casa, muy bien. Pues nada en esto que llega mi prima y se pone sus zapatillas, al meter el pie se da cuenta de que algo le molesta... uy qué suertuda¡¡ pero si es una bolita de chocolate¡¡ Estuvo a punto de comérsela pero se dio cuenta a tiempo de que la bolita no era precisamente chocolate....

¿Habéis sobrevivido? Pues id a comprar cupones haber si tanto hablar de mierdas os toca o algo XDD

lunes, 5 de enero de 2015

LAS NOCHES DE REYES DE MI INFANCIA

Ya estamos aquí, ya ha llegado (porque todo llega), la noche más mágica del año. Siempre me ha hecho mucha ilusión este día porque a pesar de la edad en casa se ha mantenido la ilusión y TODOS nos terminamos poniendo nerviosos. Este año si cabe como mi lista ha sido tan pobre, más nerviosa estoy aún porque no sé con lo que me sorprenderán "Sus Majestades". Recuerdo cuando era pequeña que a partir de fin de año me ponía nerviosísima y la cuenta atrás se me hacía eterna. A veces pensaba que me gustaría haber vivido en uno de esos países donde los regalos los traía Papá Noel, y así no tener que esperar a que se acabaran las navidades para disfrutar de los regalos, porque yo hubiera querido prolongar la ilusión y la sensación de felicidad navideña, eternamente. Cuando luego fui creciendo me di cuenta que esa ilusión y nervios de los días previos también tenían su encanto, y fui aprendiendo a disfrutar de ella. Seguramente si hubiese nacido en un país donde los regalos los trajese Papá Noel, la ilusión se rompería el día 25 y el resto de las navidades ya no tendrían la misma "gracia" ni la misma magia.

Desde que tengo uso de razón en casa hemos liado en Reyes la mundial. En casa se ponían globos, y toda la vida de Dios nos han dejado los regalos en el dormitorio de mis padres. La razón es porque en el piso donde vivíamos antes había que pasar por el salón para llegar al dormitorio de mis padres, entonces  la única manera para "controlarnos" era dejar los regalos allí, a cada uno en un rincón de la habitación y a mis padres, debajo de la cama del contrario (es decir, mi padre tenía en su lado bajo la cama los regalos de mi madre, y mi madre los de mi padre). También desde que tengo uso de razón hasta que nos mudamos, esa noche dormíamos los tres hermanos en la misma habitación. Mi hermana y yo dormíamos en camas nido pegadas la una a la otra, así que yo dormía en la rajilla y mi hermano en mi cama. Se supone que lo hacíamos para controlar los nervios mejor, pero la realidad es que nos contagiábamos los nervios sobre manera, y acabábamos con el insomnio a flor de piel, pero también teníamos trucos para combatirlo.


Hubo unos años que comprábamos chuches y gominolas y comíamos y charlábamos hasta que nos vencía el sueño. No solíamos conciliar el sueño mucho tiempo porque la mayoría de las veces el empacho de gominolas no nos lo permitía, así que esa táctica no nos duró mucho. Fue sustitída por un ritual de "por si acasos": agua por si acaso nos da sed, libros para leer, la consola para jugar por si nos aburríamos de leer, el walkman con mis cassettes preferidos por si ninguna de las otras opciones me hacía dormir... Y una regla fundamental que no se la saltaba un galgo: el primero en despertarse llegada la hora despertaría al resto. La hora establecida es algo que tampoco nadie me explicó nunca, pero también desde que tengo uso de razón cada año nos dejaban levantarnos media hora antes. (El récord estuvo el año de las 6 de la mañana, por supuesto luego nos volvíamos a la cama).

Cuando nos mudamos dejamos de dormir juntos porque ya cada uno pasó a tener su habitación, pero la esencia no cambió: mismo ritual de por si acasos, una hora para levantarnos establecida y el primero que se despertarse llamaba al resto e íbamos juntos a la habitación de mis padres a ver los regalos que a cada uno le habían dejado en su rincón.

Y sin darme cuenta pasaron los años y llegó el día en que me hice mayor,dormía placenteramente y me costaba la misma vida levantarme. Ahora como están mi hermano y mi cuñada todos los regalos se dejan en el salón y los abrimos juntos, previa búsqueda del zapato correspondiente de cada uno. Luego llega mi hermana y sus polluelos y morimos de despiporre. Desde hace unos años la emoción empieza el 5 porque la cabalgata pasa por la  puerta de casa. Así que mi hermana viene a comer y los polluelos y pollos se desquician hasta que llega la hora. Mola MUCHO y es MUY cómodo  (sobretodo con niños) , no tener que ir a buscar la cabalgata por la ciudad, y que sea ésta la que venga a ti hasta la puerta de casa. Nos peleamos por coger los caramelos y chuches que no son "los corrientes " para luego repartirselos a los niños (y comernos alguno) , y luego nos volvemos a subir y merendamos roscón casero de trufa comprado en la confitería.

Espero que este día para vosotras sea tan feliz y tan especial como lo es para mí. Que esta noche mágica os sirva a todas para daros cuenta, de que como dice este blog "Soñar es gratis" y debemos seguir soñando porque los sueños se cumplen.
Felices Reyes bonitas.




viernes, 2 de enero de 2015

MÁS FRÍO QUE EN LA COMUNIÓN DE PINGU

Porr finnnn ha llegado el viernes¡¡ Gracias, Dios mío, qué alegría más grande. Hoy a las 20:30 termino de trabajar y empiezo vacas ainsss qué bien, no tendré que volver a madrugar hasta el día 16 que total es viernes y descanso el finde jujujujuju. Espero que no os hayáis atragantado con las uvas y que os hayáis recuperado de la resaca los que hayáis ido de fieshhhta.

Como todos los viernes toca noticia de actualidad, y la verdad que con los días que estamos teniendo, la actualidad no podía ser otra que EL FRÍO POLAR-ÁRTICO que nos acecha. A mí que de por sí me cuesta salir de la cama horrores, y me suena el despertador no sé ni para qué porque luego siempre voy con la hora pegada al culo, estos días salir del sobre me resulta casi casi como una tortura china.

Me gusta ver el tiempo en las noticias para ir mentalizándome de lo que me espera al día siguiente, y el otro día en TVE me quedé anonadada porque por la noche suelen poner el tiempo en Europa, y daba penita de nosotros. Casi que en cualquier punto hacía más temperatura que aquí (menos en Rusia claro). En Londres una temperatura poco mayor a la nuestra pero en cualquier caso, mayor¡¡ Y en mi querida Irlanda... estaba lloviendo para no variar mucho la costumbre pero hacía más frío en Sevilla que en Dublín¡¡ Eso cuando se ha visto? Para el día siguiente marcaba aquí temperaturas de 1º/15º y allí 8º/11º. Cuando al día siguiente me monté en el autobús para ir al trabajo y vi al pasar por el termómetro que marcaba 5 grados, casi me da un soponcio, con lo húmedo que es el frío aquí que se te mete en los huesos y no hay manera de entrar en calor a no ser que no salgas de la mesa camilla o que te des una ducha bien caliente. A veces cuando voy por el pasillo me da la sensación de ver a Pingu a lo lejos y todo.... Qué barbaridad¡¡




Yo me acuerdo siempre de mi perro, como era un Yorkshire era muy poquita cosa, y como dicen que los perros se parecen a sus dueños... pues era tan friolero como la moi. Era el primero del barrio en plantarse el jersey de lana, siempre tiritando y pegando a ti, y el último en quitárselo, que mi padre le decía siempre que ya le daba vergüenza sacarlo en el mes de abril con el jersey de lana, pero cuando ibas a quitárselo sacaba los dientes la mar de rápido oye. Y por supuesto dormía tapado con una mantita y su jersey (pa criar pollitos y tal...)

En estos días he estado leyendo varias recomendaciones para combatir el frío si tenemos que salir de casa. La verdad es que yo misma estoy notando que últimamente no me apetece absolutamente nada beber agua, pero al menos tomamos sopas y calditos con frecuencia para estar bien hidratados. Es importante antes de salir abrigarnos bien, tanto de ropa como de calzado. Los pies sufren mucho en invierno, y yo desde luego necesito calcetines de lanita si no, me muero. Si vamos a un sitio donde haya calefacción tener en cuenta que luego podamos quitarnos capas para no asarnos, y no estar de esta manera expuestos a cambios bruscos de temperatura y pescar un resfriado, escoger un buen abrigo/chaquetón, guantes y gorro. Leí el otro día que la cabeza y las orejas son una de las partes de nuestro cuerpo que más sufren el frío. Para ello sería bueno que se usara gorro, que cumple un poco ambas funciones (cubrir orejas y cabeza). Yo tengo la mala costumbre de no llevarlo porque me electriza mucho el pelo. ¿Vosotras tenéis algún truco para combatir el frío?

PD: También os podía haber contado que la televisión autonómica andaluza metió la pata hasta el corbejón retransmitiendo las campanadas porque colaron anuncios dos veces y a la gente le sobraron uvas por todos lados, pero es que me da hasta vergüenza, yo menos mal que soy fiel a Ramonchu y a su capa.

Besitos y tal


miércoles, 31 de diciembre de 2014

BALANCE DE 2014

Bueno, pues aquí estoy. Qué rápido se me ha pasado el 2014, casi que recuerdo estos días un año atrás y me cuesta trabajo creerlo. Lo malo es que me toca currar, y mañana y pasado, pero luego seré libre dos semanitas ainsssss¡¡ La verdad es que lo necesito, esta mañana cuando intentaba adecentar mi mala cara con maquillaje, pensaba que las ojeras no se podrían disimular ni gastando la barrita entera, a punto he estado de recogerlas con un coletero... Bien pues, estoy preparada para hacer balance:

ENERO: Empecé el año de vacaciones, porque al haberme pegado desde mayo que entré en la empresa currando y cubriendo vacas, había generado 15 días y me encontré con que al ser vacaciones de 2013 tenía que gastarlas antes del 31 de enero de 2014. Me fui un finde a Madrid, me reencontré con una ciudad que admito me gusta mucho, y estuve disfrutando de mi amiga Bea, a la que hacía bastante no veía.

FEBRERO: Celebramos el primer cumple de mi polluelo bonito y polluela mediana nos dio un susto gordo con la garganta pero bueno, cosas que pasan.

MARZO: Cumplí años y me fui a celebrarlos con mis niñas del trabajo. Voy cuesta abajo y sin frenos de camino a los 30. Y sobreviví a la Semana Santa (semana de los horrores) como curranta del metro.

ABRIL: Me lié la manta a la cabeza y conocí a un grupo de gente soltera a través de internet para ampliar mi círculo social.

MAYO: Disfruté de la primera feria con mis niñas del trabajo y nos enteramos que en 2015 vamos de boda porque mi amiga Loida se nos casa.Visité mi Irlanda querida una semanita y a mi host family y me sentí tannnn bien recorriendo las calles de Dublín, sus tiendas, mi adorado PRIMARK....

JUNIO: Pasó sin pena ni gloria

JULIO: Me fui de vacaciones un mes entero y casi que me aburrí de tanta playa-piscina-polluelos.

AGOSTO: Pasó sin pena ni gloria. Hasta que me enteré por casualidad de las opos que estoy preparando y me desquicié.

SEPTIEMBRE: Mi papi cumplió 70, perdimos a un querido compañero de trabajo en circunstancias traumáticas. Me gusta el otoño y la vuelta a la rutina. Mi polluelo se estrenó en el mundo escolar-guarderil. Me volví loca subrayando temario y casi que cancelé mi vida social.

OCTUBRE: Seguía cual loca subrayando sin parar, monotemática en modo bucle oposiciones-trabajo. Me frustraba cuando tenía trabajo que hacer y no podía dedicarme en la oficina a subrayar. De repente un día frené. Se me encendió la bombilla del raciocinio y me dije: a ver no puedes seguir así, estás agotada, irascible, no vives. Hay gente que lleva estudiando un año y medio o dos y no puedes pretender ponerte al mismo nivel. Porque además te guste o no trabajas, y a TURNOS. Así que baja el ritmo y recupera un poco tu vida, que en esta convocatoria no va a ser pero será en la siguiente.

NOVIEMBRE: Como tenía una vida tan aburrida y tan vacía y sobretodo tanto tiempo libre (léase con ironía por supuesto), se me ocurrió la genial idea de volverme bloguera. Llevaba tiempo rumiando la idea, pero nunca veía el momento, hasta que de repente un día no lo pude posponer más, y la mar de feliz que estoy de haberos conocido, y la mar de contenta con mi nuevo rol y con haber retomado mi pasión por escribir.

DICIEMBRE: Termino el año currando y agradecida, pero también agotada, física y psíquicamente, y con grandes expectativas por saber qué me deparará este 2015. Es un año impar, pero he de reconocer que el número es bonito. Con los impares anteriores ha habido de todo, el 2011 fue bastante chungo porque perdí a mi perrito y compañero de fatigas, y porque arrastraba la traumática ruptura con el malagueño cabrón, de la que me costó recuperarme. Aunque me fui a Irlanda de au pair y viví una de las mayores y mejores experiencias de mi vida. 2013 sin embargo fue bastante bueno. Nacieron polluelo y pollo menor con un intervalo de 25 días, y encontré este curro "maravilloso" y a unas compis que se han convertido en amigas y son estupendas y maravillosas.

Intentaré no atragantarme con las uvas, acordarme de las bragas rojas y de poner el pie derecho en el suelo, y nada, a ver que pasa. Un besote a todas y FELIZ AÑO.






martes, 30 de diciembre de 2014

VOLUNTARIADO EN CRUZ ROJA (II): HISTORIAS CON NOMBRE PROPIO

Bueno, agradezco mucho vuestros comentarios pero no me habéis ayudado nada a enfocar esta segunda entrada, así que os voy a contar algunas de las historias o personas que más me marcaron, algunas veces venía a casa hecha polvo pensando si podía hacer algo para ayudarles, algo más de lo que estaba haciendo, más de una vez y más de dos hablaba con mi coordinadora y ella me decía que me entendía pero que tenía que aprender a no involucrarme emocionalmente en esas historias, admito que para mí (que sabéis que soy muy sensible) al principio era complicado, pero poco a poco lo fui aprendiendo y lo que sí que hacía era tratar más cariñosamente aún a esas personas. Es cierto que yo no podía darle los bienes que necesitaban, pero un abrazo, un beso, una palabra de aliento y de ánimo, y apretarles fuerte la mano, muchas veces era suficiente, o simplemente dejarles hablar y que se desahogaran contigo y lloraran era mucho para ellos.

El crack de los crack, un ejemplo de lo que podría ser un usuario modelo, que agradecía la ayuda y luchaba como un jabato por superarse y salir adelante era Sergey: un chico ruso de 22 años guapísimo y con pintilla de perro flauta. No sé qué le trajo a España exactamente, pero era uno de mis mejores alumnos, no faltaba casi nunca, era educadísimo, y hablaba bastante bien español . Su realidad no era tan buena: casado con Ekaterina, una chica mayor que él que no le pegaba ni con cola, eran padres de una bebé que nació bastante prematura y tuvo que pasar unos meses en la incubadora. Ambos estaban en paro y él se buscaba la vida religiosamente como podía. Venía al departamento a por bonobús, al reparto de alimentos, tenian concedido "el cheque bebé" de la caixa para que a la niña no le faltara leche y productos de higiene, nos pedía preservativos, siempre tenía una sonrisa y las gracias en la boca, y una de las últimas veces que hablé con él le noté mucha más fluidez verbal y le pregunté al respecto. Me dijo que tenía unos amigos nativos españoles y que quedaba con ellos para practicar la conversación. Me dejó de piedra y me dieron ganas de comérmelo a besos. No podía evitar cada vez que lo nombraba morir de risa por dentro acordándome de una actuación de Jorge Cadaval (los morancos, me encantan), donde hacía de director de ópera ruso y se llamaba Sergey Noesmalo jajajajaja.

Una de mis alumnas preferidas era Fayrouze, una chica marroquí un año mayor que yo, que se había venido a España a trabajar de interna con una familia que la quería mucho. Cuidaba a Maya, una pequeña preciosa de 2 años que pasaba tanto tiempo con ella que entendía árabe. Fayrouze había dejado en su país a su hija de 7 años, hablaban por Skype y la niña le decía llorando que la echaba mucho de menos. Estaba al cuidado de sus padres porque el padre se había desentendido de ella cuando se separaron. Se solía quedar hablando conmigo un rato después de clase, me contaba que no podía salir de España hasta que no pasasen tres años y le dieran su pasaporte, si salía no podía volver a entrar, y soñaba con poder traer aquí a su niña y darle un futuro mejor. Necesitaba todas las horas posibles de clase para que luego a través de servicios sociales todo el procedimiento resultara más fácil. A veces hablando conmigo se le saltaban las lágrimas, yo le ponía la cruz de asistencia en el papelito a pesar de que a veces no podía asistir, pero necesitaba esas horas como el comer y era mi manera de ayudarla. Luego era yo la que pasaba esas horas a ordenador y nadie se iba a dar cuenta... También hubo momentos de risas como el día en que me llevó corriendo al baño, y divertida se quitó el pañuelo para enseñarme su pelo.

Recuerdo a Sana y a su marido, también marroquíes, que solían venir a clase con Leila, una muñeca de 16 meses que me cautivó. Me pareció un matrimonio "muy a nuestro estilo". Él no se veía el típico machista, se notaba que se querían mucho y se compenetraban bien, siempre venían juntos y se ayudaban mutuamente en clase. Leila era muy tímida y poco a poco conseguí que se viniera a mi lado cuando sus papás tenían que centrarse en un ejercicio. Se dirigía a sus padres indistintamente en árabe y español, aunque yo siempre la vi hacerlo en castellano. Que me sonriera y me dijera hola y adiós acompañado de un beso para mí era el mayor de los regalos (el día que me echó los brazos morí de amor).

Ambos estaban en paro y  no encontraban nada. Un día después de clase, hice subir a Sana al área de Intervención Social porque necesitaba que me rellenara un formulario que ahora mismo no recuerdo. La noté rara y le pregunté si estaba bien después de invitarla a sentarse. Rompió a llorar. Me contó que estaba muy preocupada por Leila porque Abdellá y ella no encontraban trabajo, y  que antes estaba tranquila porque Leila completaba su alimentación con el pecho pero que ya apenas tenía leche, y que a ella no le importaba no comer pero que su niña necesitaba alimentarse y pañales... Fui a buscarle agua, le cogí la mano fuerte y la dejé hablar. Tenía más razón que un santo, yo misma estaba en paro y la ayuda de alimentos que podíamos ofrecerle era puntual, pero tenía que animarla. Le dije que  la situación era muy difícil en España pero que  no podía rendirse, que tenía que seguir luchando porque Leila la necesitaba y la necesitaba fuerte, que no podía descuidarse porque si no se alimentaba bien no tendría leche para alimentar a Leila, que tenía mucha suerte de tener a Abdellá a su lado que la quería y apoyaba, y le prometí que hablaría con su trabajadora social   por si podíamos hacer algo por ellos y que la llamaría.

Os mentiría si no os dijera que llegué a casa hecha polvo psicológicamente. Que me dieron unas ganas horribles de bajar al super y llenarle un carro hasta las trancas con comida y pañales para una temporada. Pero la parte de mí que quedaba cuerda me decía que no debía de ser legal beneficiar a esos usuarios a nivel particular. Al día siguiente hablé con su trabajadora social (que no era otra que mi coordinadora, con la que por suerte me llevaba a las mil maravillas). Le rogué que volviera a estudiar su caso y que les llamara para darle una cita y explicarle qué se podía hacer. No me preguntéis cómo ni porqué pero lo hizo tal cual, después de mirarme con cara de "no sé porqué lo hago pero te voy a hacer caso, porque eres horrorosa y no hay quién pueda contigo". Unos días más tarde volvieron por allí, ella les escuchó y luego le dio tres tarjetas para comprar en carrefour por valor de  treinta euros cada una.  Todos sabíamos que esas tarjetas se acabarían y que la solución era momentánea pero las lágrimas de emoción de Sana cuando se fue, ese abrazo y beso tan sentido que me dio, leer un cuento con Leila y jugar con ella mientras todo eso sucedía, ver el agradecimiento en sus caras, que Leila se fuera con  un patito de peluche que había por allí abandonado.... nada de eso tenía precio os lo garantizo.

Ahora que hace algún tiempo que no sé nada de ninguno de ellos,  y que les recuerdo con frecuencia me  pregunto qué tal estarán, si se acordarán y pensarán en mí aunque sea de vez en cuando y qué tal les irá la vida. Me gustaría que les fuera bien o al menos, que les fuera mejor. Probablemente a estas alturas, Sergey hable con muchísima fluidez el español, Fayrouze ya tenga muchas horas de español acumuladas y le faltará poco para que se cumplan esos tres años, y mi Leila será una princesita de tres años que no me recuerde. Seguramente aún conserve el patito y sus papás le expliquen cada noche antes de dormir que llegó a su casa porque "la profe Clara" un día se lo regaló. Si mi vida en 18 meses ha cambiado tanto y tan positivamente, ¿por qué para ellos no? Os digo una cosa muy seriamente: si existiera la reencarnación a mí me gustaría ser en otra vida Trabajadora Social de Cruz Roja.

viernes, 26 de diciembre de 2014

VOLUNTARIADO EN CRUZ ROJA I

Mi llegada a la ONG Cruz Roja fue producto de la más absoluta casualidad. Una de esas veces en que todos los planetas se alinean para que las cosas sucedan así y cuando al cabo del tiempo miras hacias atrás te das cuenta de que las cosas no podían haber sido de otra manera, y que eso era algo que estaba escrito en tu destino, sin más. A finales de 2012 después de haber completado un curso de profesora de español para extranjeros en la International House de Sevilla, me vi de nuevo sin nada que hacer y en paro, y me dije a mí misma que eso no podía ser y tenía que buscar una solución rápida. A pesar de la buena fama de la International House en Sevilla, un trabajo como profesora de español en mi ciudad, o en mi país, no era nada fácil de conseguir y en el extranjero no lo contemplaba pues prácticamente acababa de volver a casa.

Así que busqué y rebusqué a través de las redes qué ONGs impartían clases de español a inmigrantes y fui a parar a Cruz Roja, que sin saberlo estaba a 5 minutos andando de mi casa. Después de una reunión donde se nos explicaba los distintos ámbitos y posibilidades de voluntariado en la entidad, a primeros de diciembre me vi firmando una especie de contrato tras una especie de cursillo donde se nos impartía una formación básica acerca de la entidad. No se me olvidará la fecha, el 12/12/2012 estaba sentada ante la mesa de la que se convertiría en mi coordinadora, me contó que necesitaban tanto a alguien que diera clases de español una tarde en semana, como a alguien que echara una mano en las tareas administrativas allí en el departamento de intervención social, y yo que estaba demasiado libre me apunté a todo.

Empecé a ir por las mañanas de 10 a 14 y las tardes de los lunes de 17 a 18.30 para las clases de español. Fue un reto, un gran reto, porque todo lo que había aprendido en la International House estaba muy bien, y me había quedado bastante claro, pero no podía aplicarse ante inmigrantes no sólo con un gran déficit en la lengua española, sino que a veces ni siquiera estaban alfabetizados en su propia lengua. Yo me pedí el grupo de los alfabetizados, no me sentía preparada para alfabetizar adultos, era una responsabilidad muy grande y tampoco teníamos grandes medios de los que disponer como para partir de cero. Las mujeres nigerianas iban a clase sobretodo para que luego pudiesen optar al reparto de alimentos u otro tipo de ayudas, pero no evolucionaban mucho ni eran constantes. Me sorprendieron gratamente los marroquíes y los rusos. Eran respetuosos, tenían sentido del humor, gran interés por aprender y preguntar cosas sobre la cultura del país que les había acogido... Cada uno era de su padre y de su madre, con un país y unas circunstancias muy diversas, unas historias a veces duras y otras más duras aún, pero llegaban a clase alegres y contentos, y eran capaces de desprenderse de su realidad al menos por un ratito, conversábamos, nos reíamos, bromeábamos, y eso me hacía sentir bien.












La labor administrativa de las mañanas me sirvió para darme cuenta de la cantidad de ámbitos que cubre Cruz Roja, sólo en el departamento de intervención social había: asesoramiento jurídico con un abogado, una chica que llevaba el tema de asentamientos gitanos, rumanos y poblados chabolistas, atención a personas mayores, atención a mujeres, Toxicología y VIH, atención a inmigrantes refugiados y sin refugiar, (ahí en los que estaban sin refugiar entraban las clases de español),  atención a menores y apoyo escolar, y atención a personas en riesgo de exclusión social (personas normales y corrientes, del barrio, que con la crisis habían visto cómo la situación en su casa había cambiado radicalmente y se veían en la necesidad de pedir ayuda para alimentos, para becas para comedores escolares, para pagar las facturas etc...). Poco a poco me convertí casi en una técnico más y atendía a los usuarios que venían por ejemplo a pedir un bonobús para asistir a clases de español, recetas para la farmacia (para que le pagáramos las medicinas), me gustaba el trabajo, me hacía sentir útil, me acostaba por la noche con la sensación de estar ayudando a que el mundo fuera mejor... Había muy buen ambiente, la gente molaba, los usuarios a veces no tanto porque como en todas partes a veces venían exigiendo más ayudas, o dinero, o facturas, y como comprenderéis, había un tope porque había muchísima gente en su misma situación o peores y no podías dar TODO a todo el mundo....

Cuando empecé a trabajar estuve asistiendo igualmente, aunque tuve que dejar las clases de español, seguía asistiendo las mañanas de los días que descansaba... poco a poco me fui cansando cada vez más, el cuerpo tiene un tope y el trabajo no podía dejarlo obviamente, y mis jornadas de voluntariado se fueron acortando hasta que prácticamente a día de hoy y muy a mi pesar, han desaparecido. Fue una experiencia tan amplia y tan grande que merece una segunda entrada, quizás me podríais ayudar a enfocarla sugiriéndome los temas que os gustaría que tratara o si tenéis alguna pregunta que hacerme.

Feliz sábado a los que no tengáis que currar.

PRESENTACIÓN DE LOS MELLIS MONEGASCOS

Ha llegado el viernes (esta semana no digo san viernes, ya me pilláis el motivo.... pero la que viene será doble san viernes porque pillo vacas jujujuju). Muchas gracias a todas por vuestras muestras de cariño en mi entrada anterior, es recíproco. Espero que hayáis pasado unas Nochebuena y Navidad estupendas,  y que no os hayáis empachado. El amigo invisible me ha dejado El viaje mas largo, un libro de Nicholas Sparks que ya estoy devorando, y una pulsera monísima. Y a mi hermana le encantó su bata :).

Bien, la noticia de actualidad de la semana debería ser que el juez Castro (gran profesional donde los haya), ha decidido sentar en el banquillo a la Cuñadísima, puesto que la considera cooperadora necesaria de los delitos fiscales de su marido, "el del mechón blanco". Pero, como me iba a repetir más que una tortilla de ajos con chile, pues nada sólo lo menciono de pasada y a otra cosa mariposa.

El martes día 23, cual presagio de la Nochebuena y el nacimiento del hijo de Dios, la revista Hola nos sorprendía con unas imágenes de la presentación oficial de los mellizos de Miss O´Neil (perdón pero es que tiene unas hechuras que más que ex nadadora parece un clon de la mismísima Teniente O´Neil. Es más basta que un collar de esparto) y el Olenztero de Mónaco (no me digáis que no le falta la boinica y el pañuelico para parecer el agüelo de sus retoños.... Si no, fijaos en las fotos, que para su desgracia son un primer plano de ambos, y se puede apreciar perfectamente que sus líneas de expresión se asemejan a una camisa recién acabada de centrifugar).






La cara de ambos en las fotos es más bien ñoña, yo si fuera ella sólo se me verían dientes y la sonrisa sería literalmente de oreja a oreja y de felicidad plena. Yo a ella no la veo plenamente feliz, al menos su cara no me lo transmite, tiene la misma cara que cuando vas toda ilusionada a comprar algo a una tienda y te dicen que ya no queda... Ya os digo, tal vez sea el ser más feliz del universo, pero su cara no lo refleja. Puede ser debido a que esté cabreada porque su hija Gabrielle es la primogénita y por tanto debiera ser la heredera al trono, pero gracias a una estúpida ley que da preferencia al varón, reinará su hermano Jacques.

Los niños son muy monos y chiquitines (es difícil que un niño pequeño no lo sea), a la niña no se la ve nada de bien por la postura en que la sostienen, el niño bajo mi punto de vista, se parece muchísimo a su madre (gracias a Dios). Dice Hola, que las fotos fueron tomadas en la misma maternidad Princesa Grace donde tuvo lugar el alumbramiento, han sido unos bebés un poco prematuros, pues nacieron por cesárea dos semanas antes de que el embarazo se considerase a término (calculo yo que en torno a las 34-35 semanas de gestación), motivo por el cual aún no han abandonado el hospital, aunque van ganando peso y evolucionando sin dificultad.

Pues eso, como se suele decir en estos casos que los críen con salud, sobretodo a Jacques para que llegue a reinar. Por si no os habíais dado cuenta a estas alturas de la película, os confirmo que éstos dos me caen "un poco" gordos, sobretodo él. Ella me parece muy artificial, la veo que hace un papel y que para todo pone la misma cara de insulsa, sosa, y sin gracia, y cuando le da besos en público a su marido no se sabe si está besando a un besugo por el entusiasmo que le pone. He llegado a la conclusión de que es que ella es así, porque haga lo que haga y sea el motivo que sea, pone la misma cara de asco. En fin, lo dejo ahí porque al final entro en bucle y no veo el fin.